Excepcional, con toda seguridad 09/02/2011 - Prueba
El principal éxito de la gama X-Max no es su excepcional motorización, que lo es, ni su magnífico comportamiento, que lo es, ni su acertado diseño, que también lo es, si no los toques de gracia que Yamaha ha sabido darle en los precisos momentos. La marca del diapasón fue lo suficientemente valiente y hábil para someter a un concienzudo “restyling” un modelo que todavía se encontraba instalado en las mieles del éxito comercial, sin esperar a que se empezase a apagar su estrella; y sigue siendo lo suficientemente audaz para continuar evolucionándolo, aun cuando cuenta con una solidísima posición en el ranking de ventas. Dispare cuando dispare, siempre acierta. ¿Y qué más se puede hacer en la cilindrada de convalidación? Sencillo. Para captar al creciente público procedente del ámbito automovilístico, habrá que darle pomada donde más le duele: seguridad en su grado máximo sobre dos ruedas. Así se explica la llegada de un auténtico lujazo para un scooter de 125 cc, el sistema antibloqueo de frenada ABS, del que también se beneficia la versión de 250 cc. Si el comportamiento y la nobleza del X-Max 125 ya eran de matrícula de honor, ahora habrá que pedir a las universidades que traspasen la potestad de poner un 11 para calificar el doctorado “cum laude” en seguridad motociclista. Pero también es justo recalcar que todo este despliegue técnico pasa factura, en el sentido más literal. Si la pequeña Yamaha ya se encontraba líder absoluta de precio en su segmento, ahora se destaca de forma intratable en la clasificación con 500 euros más de “cotización”. Independientemente de que compense o no, lo plausible es la alternativa que se ofrece para los más reticentes a subirse a una moto –scooter en este caso-. El resultado, si hemos de atenernos a la trayectoria precedente del X-Max, apunta que tendrá aceptación, desde luego.
PVP:
YAMAHA X-MAX 125 4.099 €
YAMAHA X-MAX 125 ABS 4.599 €
Texto y acción: Pedro Freire
Fotos: Antonio Cuadra