Yamaha XJR 1300 2016

Yamaha XJR 1300: Larga vida a un icono

Javi Millán

9 votos

Larga vida a la saga XJRver galeríaYamaha XJR 1300 2016Fotos: Arnau Puig

Desde que la primera XJR 1200 apareció en escena han pasado más de 20 años, dejando en este largo período un rastro inequívoco de icono, de motocicleta aclamada por su robustez tanto mecánica como visual. Una motocicleta que nació sobre la base mecánica de la FJ 1200 y que tuvo en otros países como Japón, versiones de menor cilindrada. Sí, ellos tenían incluso la XJR 400 en su catálogo, uno modelo que aún hoy en día y aquí, podría tener sentido más que nunca. 

Es cierto que las marcas japonesas -como suele ser habitual-, decidieron ir al unísono en cuanto al concepto naked de gran cilindrada con mucho par motor y corpulentas estéticas presididas por un bloque mecánico de cuatro cilindros en línea. Y bajo esas premisas nacía nuestra protagonista, junto a otros  modelos de la competencia como las Honda CB1000 Big One, las Kawasaki ZRX 1100/1200R o la Suzuki GSF 1200 Bandit, todas ellas evolución de modelos pasados de los años ´70-´80 y que en los ´90 tuvieron su época de apogeo. En el caso de Honda la CB llegó hasta los 1300 y Suzuki a los 1400 cc con su GSX de refrigeración por aire… Parecía una guerra por quien llegaba la mayor cilindrada entre esas “muscle-bikes” o motocicletas musculosas. 

Y estamos en 2016 y vuelve la “moda” de las motos de aspecto clásico, configuraciones mecánicas menos sofisticadas y dejando a un lado los gadgets tecnológicos… Pero no, para mí no es una moda, aquí la tendencia es la pasión y cada uno siente lo que siente en cada momento de su vida sea cual sea la edad, incluso algunos pueden sentir lo mismo siempre. Te gustan ahora y siempre te gustarán, con sus faros redondos, sean o no tendencia porque las marcas hayan hecho un minucioso estudio de mercado y hayan determinado que hay que añadir más modelos con estilo clásico en el catálogo de un año u otro. Y está claro que la funcionalidad, las normativas y leyes o la seguridad son factores que determinan o no la posibilidad de inclusión. En este caso Yamaha dejó a un lado la XJR1300 en nuestro mercado y la recuperó en 2013 para darle un ¿final digno? Seguramente esa no fue la razón. Aquí nada pasa de “moda”, ¿acaso The Beatles podrían pasar de moda? Así que dejemos a un lado esa palabra tan volátil.ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Repaso histórico

Antes de entrar de lleno en nuestra protagonista qué mejor manera de rendir homenaje haciendo un repaso histórico a su andadura. Una vida marcada en el año 1995 con el nacimiento de la mencionada XJR 1200, esa musculosa naked que no deberíamos considerar como el relevo generacional de aquella XS 1100 con transmisión por cardán y sí más bien como una saga más deportiva aunque con dotes turísticas.

Ya en el año 1999 cambio de denominación, llegaba la XJR 1300, con mayor cilindrada – se pasó de 1.188 cc a 1.250 cc-, el chasis se vio reforzado, la horquilla delantera se renovó y el neumático delantero se redujo en achura desde los 130mm a los 120 y el trasero creció hasta los 180.

El siguiente cambio se produjo en 2002 con un nuevo depósito de combustible, las tapas laterales se rediseñaron, al igual que el asiento y el manillar, todo ello enfocado a adelantar la posición de conducción y con ello apoyar más peso en el tren delantero. La masa total se consiguió disminuir en 6 kg pasando de 230 a 224 en seco. Además, los tarados de suspensión se mejoraron, las llantas fueron aligeradas y el escape pasó a ser un 4-2-1, siendo los amortiguadores Öhlins de serie, estos últimos algo criticados por su alejamiento en cuanto a la calidad ofrecida normalmente por la marca sueca. ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Más tarde, en 2004 se introdujeron nuevas llantas y discos de freno más ligeros, un catalizador para cumplir la normativa EU2, el inmovilizador electrónico y un nuevo cuadro de instrumentos. En 2007 se cambió la alimentación pasando a ser por inyección electrónica, se introdujo un nuevo escape con válvula EXUP, el catalizador de tres vías para cumplir EU3, se introdujeron nuevos amortiguadores Öhlins con sistema de regulación de precarga más sencilla, nuevos tarados de suspensiones, un cuadro de instrumentos de nueva factura, los intermitentes se cambiaron a blancos, también cambió la forma de los retrovisores a ovalados y los pilotos traseros incorporaron tecnología LED.ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Y llegó 2014

Lejos de olvidarse de ella –bueno, un poco sí que estuvo olvidada aquí en nuestro país hasta principios de 2013-, a finales de 2014 llegó el “restyling” más impactante de toda su vida. La ¿sosa, insulsa, desproporcionada? XJR se transformó en una motocicleta más llamativa y deportiva, al más puro estilo de lo que haría un preparador sobre una unidad estándar. Esculpiendo cada detalle de su figura, el faro, las tapas, recortando el subchasis para albergar un asiento más compacto e incluso afilando el gran depósito de combustible, unos de los elementos más “damnificados” en esta generación. ¿Alguien perdonará la reducción de la capacidad de 21 a 14,5 litros? Yo aún me lo estoy pensando… Esculpiendo cada detalle de su figura, el faro, las tapas, recortando el subchasis

Ese lavado de cara fue para muchos un sacrilegio y para otros un ejercicio de diseño que resaltó las líneas de esta musculosa máquina. Sea como fuere, lo cierto es que poco se podía mejorar en el apartado técnico y más con una mecánica refrigerada por aire y aceite con tantos años a sus espaldas y que, aun en los tiempos que corren, algunos consideran como una de las mejores de la historia. Eso es lo que yo opino, lo afirmo, me parece unos de los mejores motores que se han fabricado jamás, eterno, lleno de poderío, contundente y a la vez suave. 

Con esta XJR quitaron por un lado protagonismo a los preparadores o customizadores que en los últimos años han ido haciendo negocio creando máquinas personalizadas a mano, auténticas obras de arte en muchos casos y por otro lado les dieron una base para “jugar” a ver quién hacía el mejor kit personalizado. La cuestión era ¿para qué gastarse decenas de miles de euros si ya nos la podemos comprar hecha? Pues la realidad es que es un mundo aparte y para muestra el programa Yard Built…ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Más oscura y menos ¿versátil?

Vista desde atrás parece una moto totalmente distinta y los llamativos Öhlins resaltan aún más en el conjunto. Por delante queda algo de la generación precedente. Pero se han oscurecido muchas piezas, el escape, la horquilla -con ese tratamiento antifricción DLC e incluso más regulaciones de las que indica el manual de usuario- y por supuesto el basculante. En cambio, otras se han pulido para brillar, como es el caso de la tapa del embrague o las cabezas de los cilindros, incluso el marco del faro o su soporte… Dos tapas laterales porta números, las llantas en gris oscuro mate o el guardabarros delantero y otros muchos detalles también son exclusivos de esta edición… ¿Y el caballete central? Eso pasó la historia. Lo que está claro es que la calidad de sus materiales y el tacto están a la altura de lo que se espera y muy lejos de las modernas realizaciones basadas puramente en la estética. Aquí los kilogramos son de verdad, de piezas robustas, como siempre han sido y deberían ser.

Cuando te subes sientes su corpulencia, pero a la vez una integración casi perfecta con ella, la nueva forma del asiento con esas costuras y las hendiduras transversales, el manillar más plano o ese depósito más alargado, con los volúmenes más marcados. Las estriberas parecen estar en la misma posición, no así la altura del asiento que aumenta unos 35mm, dato que no impide poner los dos pies en el suelo y sujetar los cientos de kilos de la XJR 1300. Los brazos quedan bien separados, a la medida perfecta para hacer ligera palanca y que mover la dirección sea tarea fácil en cualquier situación, incluso entre el tráfico donde el radio de giro es casi perfecto. El único punto en contra que compruebo es la visibilidad de los retrovisores, justita por lo corto de sus soportes.ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Notas el motor ahí debajo, entre tus piernas, incluso antes de ponerlo en marcha sabes que ahí hay mucho poderío. El poderío de sus cuatro cilindros que empujan desde abajo con una contundencia envidiable, la misma que ya quisieran muchas motos modernas con su electrónica súper desarrollada y esos aceleradores sin cables. La sensación de conexión entre lo que tu mano manda y la respuesta del motor es instantánea. En este caso la XJR juega la ventaja de la cilindrada y un motor que se desarrolló en sus orígenes para una moto turística. La XJR juega la ventaja de la cilindrada y un motor desarrollado para una moto turísticaNo obstante, su carácter pasa a otra dimensión una vez superas las 6.000 rpm. Ahí la válvula EXUP –sí, lleva un sistema similar al instalado en las espectaculares FZR 1000 de finales de los ´80- empieza a dejar respirar mejor al escape y emana un sonido también más contundente hasta el corte de inyección. Allí no hará falta llegar nunca o casi nunca llegar para hacer avanzarla con soltura. A 4.000 rpm no existen vibraciones, va en modo “eléctrico” y en autopista es una maravilla sentir como rueda sin titubeos. Puedes abrir gas incluso en 5ª velocidad y los 98 CV parecerán muchos más de los que son en realidad. 

Regulables y sensibles a los cambios

No obstante la XJR no es la motocicleta más ágil del mercado actual, tampoco pretende serlo, dada su batalla de 1.500mm y las cotas del ángulo de dirección y el avance, estas últimas ligeramente variadas respecto a la generación de 2013 (- 0,3 grados y – 8mm respectivamente). Aun así, se puede y debería extraer mayor rendimiento del conjunto ajustando las suspensiones a nuestro gusto porque es bastante sensible a los cambios, más si cabe, dada la ausencia de bieletas traseras. Dos amortiguadores de la calidad de los Öhlins se merecen trabajar y para ello no pueden ir en una regulación muy dura. Lo mejor es dejarlos tirando a blandos. Lo mismo ocurre con la horquilla delantera, que sorprendentemente no lleva 10 puntos de regulación de la extensión como indica el manual del usuario y sí 16, por lo que el término medio es de 8, detalle que si no se comprueba puede provocar demasiada rigidez o rebotes en asfalto no muy liso. Lo mismo ocurre detrás, donde los Öhlins pueden variarse hasta en altura – unos 325 mm-. Además poseen multitud de diferentes regulaciones con las que habrá que lidiar dependiendo de nuestro peso, conducción, etc. ¿Para qué están si no? Luego no nos quejemos de las motos que no traen regulación de suspensiones si cuando las tenemos ni hacemos caso al manual del usuario y sus recomendaciones…ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Dejando a un lado dicho tema y una vez puestas las suspensiones algo más a mi gusto –alguien las había manipulado a más no poder- la XJR se vuelve algo más ágil y sobre todo más confortable, detalle que se agradece. Aunque se notan algunas vibraciones en las estriberas, sobre todo en la derecha tanto del conductor como del acompañante, -algo más acentuado si se instalan las opcionales del catálogo de accesorios de Yamaha- nunca llega a ser algo excesivamente molesto, como sí lo es el testigo de nivel de carburante. Está bien que solo entren 14,5 litros en el depósito, que además se tarde una eternidad en conseguir que entren todos, pero que el “chivato” empiece a parpadear a los 100-110 km recorridos será algo desesperante, exasperante.Sí, sí, alguna pega tenía que tener la modernización de su diseño pero, ¿tanto? Sí, sí, alguna pega tenía que tener la modernización de su diseño pero, ¿tanto? Con ello la autonomía teórica debería situarse en torno a los 200 km dado que el consumo durante la prueba fue de unos 6,5 litros a los 100 km, cifra que rápidamente puede elevarse hasta un litro o litro y medio más fácilmente. Pero como nunca sabes si han entrado la totalidad en su depósito lo mejor es no sobrepasar los 170-180 y repostar. Por su parte los frenos poseen un buen tacto y a pesar de no contar con ABS, el trasero no se bloqueará a menos que apliques demasiada fuerza. Delante tacto esponjoso al estilo japonés… ¿Latiguillos metálicos? Eso solo las marcas europeas. ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

A pesar de todo ello, el resto compensa con creces. No será la más deportiva, ni la moto que más corre, ni siquiera la más versátil, pero posee un encanto, ese mencionado poderío que hace de ella un icono. Más aun sabiendo que posiblemente sea el final de esta generación con refrigeración por aire/aceite dado el obligado cumplimiento de la normativa Euro 4 a partir del próximo año. Estamos por tanto ante una motocicleta que incluso en el futuro puede que se revalorice, sabiendo que solo se vendió en Europa y la existencia de la edición 60 Aniversario con los colores de guerra de Yamaha. 

ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

Y si aún queremos más: La Racer

Pues en este caso hay dos caminos o tres. El primero es añadir cualquier accesorio original presente en el catálogo, la segunda opción sería decantarse por la opción del Kit Racer más deportivo e incluso añadir más opciones a este. En el caso del kit este añade semimanillares, cúpula, colín y guardabarros delantero de carbono. El escape Akrapovic es una de los elementos opcionales y quizás más suculentos dado que rebaja en algunos kilos respecto al de serie y aporta algún que otro caballo de más…ver galeríaYamaha XJR 1300 2016

En el caso de la Racer vas un poco tirado en plan “Superman” y la dirección se vuelve más pesada pero a la vez más sensible a cualquier insinuación, como en las motos de carreras. Sí, es más auténtica, pero menos cómoda. Eso se nota más si pasas de una a otra rápidamente lo que te hace pensar… ¿cuál me quedaría? ¿Antepondría la belleza y agresividad de líneas por la funcionalidad y comodidad? Bueno eso ya es cuestión de cada uno. 

9 votos

Los que han leído esta noticia, también han leído...