El peor desenlace de una carrera 06/09/2010 - Competición
El piloto japonés Shoya Tomizawa murió el pasado domingo después de ser embestido por las motos de Alex deAngelis y de Scott Redding en la carrera de Moto2, en el circuito italiano de Misano Adriático. De nada sirvió la rápida intervención de los equipos médicos del circuito, que intentaron reanimarle y llevarlo al hospital de Riccione, ya que las múltiples lesiones internas que padecía eran muy graves.
Las jornadas de entrenamientos en Misano Adriático estuvieron marcadas por el recuerdo de otro fallecimiento; en este caso el de un joven piloto canadiense de 13 años hace dos semanas en Indianápolis. Justo antes de las carreras del mundial de MotoGP el circuito estadounidense albergó una prueba del campeonato USGPRU, donde en las sesiones de calentamiento Peter Lenz se fue al suelo y otro piloto lo arrolló causándole la muerte. La noticia se supo al acabar las carreras del domingo, por lo que hasta la semana pasada no se rindió homenaje oficial a este chaval canadiense que encontró la muerte de forma tan prematura. Colin Edwards y Ben Spies encabezaron el acto de memoria a Lenz, mientras que la duda de si los pilotos deben o no competir en lo más alto desde tan jóvenes planeaba sobre todos nosotros.
Nadie sabía lo que depararía la carrera de Moto2 hasta que en la vuelta 12 Shoya Tomizawa se fue al suelo en el piano de la curva más rápida del trazado. El brusco movimiento de la máquina al patinar lanzó a moto y piloto en medio de la pista justo en el momento en que DeAngelis y Redding pasaban a más de 200 Km/h. Poco pudieron hacer los pilotos que, del choque contra la moto y el piloto japonés, saltaron por los aires para caer en un arrastrón de muchas decenas de metros. Afortunadamente, Redding y DeAngelis no sufrieron heridas graves.
Los pilotos y equipos de MotoGP, así como la organización del mundial, se mostraron abatidos y consternados ante esta pésima noticia y las banderas ondearon a media asta en el podio de MotoGP.
Desde el accidente del japonés Daijiro Kato en el circuito de Suzuka en 2003 que la sombra de la muerte no se cernía de forma tan evidente sobre el motociclismo como en el pasado fin de semana en Misano. Y desde aquel año 2003 la seguridad en los circuitos ha crecido muchísimo, pero estos incidentes nos recuerdan que los pilotos se juegan la vida semana tras semana para ganar décimas a un reloj y que a veces no le damos la suficiente importancia a un deporte tan peligroso y de riesgo como es el motociclismo.
Texto: Guillem Sanchez
Fotos: MotoGP