Media cilindrada con diseño y ambición
06/02/2009 - Primer contacto
Con este doble objetivo la nueva “Susie” no lo tendrá fácil. Por un lado, luchar en el mercado contra motos como la ER6 o como la ya mítica Monster es un objetivo ambicioso, pero además, ocupar el puesto en el catálogo de Suzuki de la GS500 es francamente una responsabilidad abrumadora. Si tienes en cuenta la cantidad de nuevos motoristas que han hecho su primeros pinitos con aquella 500 básica de Suzuki, que la Gladius sea la destinada a cubrir el hueco que deja la GS por culpa de las normativas anticontaminación verás que las expectativas de la marca en esta nueva SFV son realmente altas.
Cumple con creces
Con estas premisas, la nueva Gladius tiene que ser una moto fácil de pilotar, ligera y manejable que pueda estar al alcance de los “nuevos” motoristas, de respuesta dulce y buen tacto de mandos. Pero al tiempo, y para competir en el segmento al que se dirige, tiene que tener un motor con cierta “pegada”, como son los bicilíndricos de Kawa y Ducati de los que antes hablamos y una línea personal y atractiva, de “diseño”. Y hasta aquí, la Gladius cumple con creces. Terminada en cuatro gamas de color, total, cada una combina de distinta forma estos colores con la terminación del chasis y llantas (dorado o negro, depende de la carrocería), la Gladius es una moto atractiva visualmente y de funcionamiento ágil, intuitivo y noble, pensada para un uso muy urbano con posibilidad de un uso interurbano esporádico.
Chasis multitubular, con una hábil moldura en el centro que simula una placa central, como han puesto de moda marcas como Benelli o Aprilia, la Gladius recurre a una horquilla convencional con frenos de disco también convencionales, buscando economía de construcción sin renunciar a una imagen moderna y a una impecable sencillez de utilización, sí que monta regulación de dureza de muelles, tanto de la horquilla como del amortiguador trasero, montado sobre bieletas . El motor, el V2 ya conocido de la V-Strom y aparecido por vez primera en las SV 650 ha sido retocado tanto por fuera, “decorando” los cárteres, ahora más a la vista, como por dentro, donde cambios en la masa del cigüeñal, en los muelles de válvulas y en algunos otros apartados han llevado a una mejora de la respuesta a medio y bajo régimen sin renunciar a la potencia que ya se obtenía de él (aunque sin declarar oficialmente, unos 75 CV).
PVP: 5.599 €
Texto: Daniel Navarro “DaniRacing” / Fotos: Suzuki (J.C. Orengo)