Conceptos perfeccionados
11/12/2009 - Prueba
En Suzuki tienen muy claro cómo tiene que ser la perfecta ‘supersport’. Una parte deportiva capaz de ganar carreras y una parte de suavidad y comodidad que faciliten el día a día. Caballos para ganar carreras y par para pasear tranquilo. Y no es que hayan dado ahora con la clave, sino que desde hace ya tiempo las GSXR son de las Supersport más polivalentes y mejor conseguidas en este sentido. Ahora, en su última versión vemos que las GSX-R, a pesar de haber cambiado lo suficiente como para casi considerarla moto nueva, vemos que el concepto es el mismo. Solo que mejorado. Es mejor deportiva, más potente y ligera, lo que no es fácil en una moto de la que ya se podía decir que lo era.
Sigue siendo cómoda, menos radical en su posición de conducción que otras, aunque sigue siendo una deportiva y por tanto las manos van bajas y el culo alto. La carrocería y la línea general de la moto también han seguido la misma filosofía y aunque sigue viéndose de lejos que es una GSX-R, ha cambiado tanto que a poco que te fijes en el frontal, en el escape o en el lateral más afilado verás las diferencias. Un faro más rasgado hacia los lados, mucho más ancho, las tomas de aire del morro más grandes para recibir mejor la presión del aire de marcha, el colín, con las mismas líneas pero más afilado, al igual que los laterales del carenado… muchos detalles que la distinguen del modelo anterior. Lo más llamativo entre todas estas diferencias será seguramente el escape. Aunque sigue siendo el mismo estilo de salida central traído de MotoGP ahora se ha alargado y se acerca a las formas de un escape “tradicional” y termina sobre el eje de la rueda trasera.
La diferencia con el modelo del año anterior, la Suzuki GSX-R 600 2008, la encontramos en los colores, que este año son: Azul Tritón Metalizado/Blanco Cristal Jaspeado, Negro Sólido, Negro/Naranja Candy y Blanco Nacarado.
Texto y acción Daniel Navarro ‘DaniRacing’
Fotos: Joan Carles Orengo (Suzuki)