¡Hoy no hay quién arranque esta moto! 14/10/2010 - Reportaje
Se debería incluir entre las famosas leyes de Murphy: “La moto no se pondrá en marcha cuando más lo necesites”. Al menos, esa fatalidad es el comentario de sus usuarios cuando la llevan al taller para que se la arreglen: “Me ha dejado tirado hoy precisamente que tenía…”. Hay veces que te va avisando y nos confiamos que podemos apurar un poco más esa batería a la que cada día le cuesta más poner en marcha el motor, o la cadena de la transmisión que nunca engrasamos ni la mantenemos en la tensión adecuada, pero al final, inexorablemente, se cumple la ley.
Está claro que muchas de esas desgracias se podían haber evitado. Lo del “Más vale prevenir que curar” es una verdad como un templo: si llevas el Plan de Mantenimiento a rajatabla, no sólo evitarás un disgusto, sino que conseguirás que los componentes de la moto te duren más, retrasando los fallos. En este artículo te proponemos solucionar esos pequeños problemas que surgen cuando tu moto no se pone en marcha por la mañana. Son pequeños y sencillos remedios fáciles de realizar, que no te llevarán mucho tiempo y que te permitirán seguir con los planes previstos para estar a tiempo en la oficina o participar con tus amigos en la excursión que tenías preparada para este fin de semana. Y, sobre todo, que no cunda el pánico. Es normal que ante un problema, tu mente tienda a “bloquearse” y a fallar. Con tranquilidad, y sin que te afecte la presión del tiempo, será más posible que soluciones la anomalía. Piensa que será peor empujar la moto hasta el taller más próximo y/o pagar una factura de una tontería que no se te había ocurrido.
Texto: Antonio Cuadra
Fotos: Pedro Freire / Marta de la Cuadra / AC