El último heredero 15/11/2011 - Novedad
Con tres modernas motorizaciones (125, 350 y 500), los más jóvenes y los poseedores de la licencia B escogerán la versión con el monocilíndrico 125cc de 4T, 4V, refrigerado por agua e inyección electrónica, que alcanza unos buenos valores de potencia y par máximo; scooteristas más expertos y entendidos se orientarán hacia el novedoso propulsor de 350cc, un monocilíndrico 4T, 4V e inyección electrónica de última generación, con distribución con balance de rodillo y tabletas calibradas para regular el juego de válvulas, lubricación a cárter seco y embrague centrífugo multidisco en baño de aceite con rueda libre, que entrega una potencia máxima comparable a la de un 400 cc. (33,3 CV) y un valor de par máximo de 32,3 Nm. cuyas revisiones están programadas a intervalos de 20.000 km., con una única sustitución de aceite y filtros a los 10.000km. En este motor es posible escoger entre dos mapas diferentes de potencia seleccionables directamente en el manillar: una más deportiva, que pone a disposición toda la potencia y realza las prestaciones, y una más atenta a los consumos, ideal para maximizar los recorridos.
Finalmente, a los amantes de las prestaciones se les dedica la motorización de 500cc, un propulsor de 492cc con una potencia máxima de 40 CV. y un par máximo superior a 42 Nm. El sistema de doble bujía ha permitido además optimizar el combustible en el interior del cilindro, con una disminución de gases contaminantes.
Equipado con un doble disco de 280 mm delante y un disco de 240 mm detrás, gracias a la frenada combinada la palanca derecha incide sólo sobre una de las dos pinzas delanteras, mientras la izquierda acciona la otra delantera a la vez que la posterior. Una válvula repartidora calibra la presión del freno delantero en función de la posterior, para permitir una frenada más efectiva y evitar al mismo tiempo el bloqueado anticipado de la rueda delantera sobre terrenos difíciles. Como opción, se puede escoger una versión equipada con ABS y ASR, este último con la posibilidad de poder ser desactivado con un pulsador situado en la parte posterior del escudo
La regulación eléctrica de la suspensión trasera así como el freno de estacionamiento integrado en el caballete (a cada apertura del caballete el freno se acciona automáticamente, manteniendo el X10 estable y seguro incluso sobre terrenos no planos), ayudan a garantizar comodidad, máxima funcionalidad y seguridad total.
El X10 dispone además de una capacidad de carga excelente, gracias al amplio cofre bajo el asiento (con tapa, luz de cortesía, toma de corriente de 12V y capaz de albergar cómodamente dos cascos integrales) y a los tres espacios portaobjetos situados en el retro-escudo.
Texto: Miguel Ángel Fernández