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Peugeot Satelis Maxis

Peugeot Satelis Maxis

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Acaba de llegar al mercado la última evolución del Satelis, el exitoso GT de Peugeot. Los cambios se han centrado en el motor y en la carrocería. En el apartado motriz, Peugeot ha sustituido el conocido Quasar 244cc por el evolucionado 278cc que también es de origen Piaggio. Un motor que aumenta de cilindrada -no de potencia- para afrontar con más desahogo los desplazamientos interurbanos.

El chasis no cambia. Mantiene la estructura y las características ya vistas en el anterior 250. En la carrocería no han dejado títere con cabeza; de las treinta y tres piezas que la integran han remodelado veintisiete. Las ópticas son nuevas y el cuadro de instrumentos también. Se mantiene el amplio espacio bajo el asiento en el que caben dos cascos integrales. Se accede a él desde la ya clásica y curiosa trampilla a modo de portón. Como en los coches.

Y es que Peugeot sigue aplicando numerosas soluciones técnicas y de diseño de clara procedencia automovilística. No se esconden. Ellos mismos lo dicen: un scooter inspirado en el mundo de los coches. Un scooter singular y distinguido que te diferenciará del resto por su originalidad.

A España sólo llega en versión Premium. Es decir, con todos los aditamentos y accesorios menos el ABS/PBS combinado y el antirrobo ABUS especifico para este modelo. Eso sí, está en promoción de lanzamiento por lo que el precio inicial de 4.999 euros se ha quedado en 4.599 euros. Un descuento que nunca viene mal.



PVP:
Peugeot Satelis Maxi 4.999 €

El "Maxi" león

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Pulsar el botón de arranque, acelerar y acomodarte a todos sus mandos es coser y cantar. La suavidad preside todas sus reacciones. Es un dócil león. Nada que ver con el juguetón y nervioso "cachorro" del Citystar 200 con el que llegué al concesionario en busca de este Satelis.

No es un maxi largote. Su distancia entre ejes, con 1500mm, es una de las más cortas de la categoría. Su ángulo de giro es amplio y mover el manillar requiere poco esfuerzo. Tres factores que facilitan enormemente los movimientos por entre los coches parados. Con mis 1,75 metros de estatura llegar al suelo no es problema. El asiento, situado a 784mm de altura por encima del suelo, no es para tallas celtibéricas, aunque sus puntas estrechas apenas arquean las piernas. Eso ayuda enormemente a las tallas más pequeñas y permite, a la vez, que los conductores "XL" no tengan la sensación de estar sobre una pocket bike.

Ergonómicamente hablando es una moto que no presenta problemas. El manillar, por medidas, forma y posición está donde debe estar. La comodidad general no desmerece para nada el apelativo Gran Turismo. El mullido del asiento tira a duro pero es cómodo. La suspensión delantera, con un muelle blando, se comporta de forma suave y agradable. Le falta un poco de asistencia con el hidráulico. La suspensión trasera es más rígida aunque no por ello deja de ser cómoda. El espacio reservado para el pasajero es más que suficiente.

Los retrovisores son de carcasa fija. Eso permite plegarlos sin que se desenfoquen. Se regulan presionando sobre los espejos ya que pivotan en su centro. Como en los coches. La forma del espejo, tipo almendra, tiene su extremo ancho colocado en el interior. Montado a la inversa creo que hubiera mejorado el campo de visión.

El motor responde de forma agradable por ciudad. La desmultiplicación del acelerador es perfecta; justo en el límite en el que el gesto de la muñeca para llegar a tope no supone una molestia. A poca velocidad la relación entre el motor y la transmisión está bien coordinada. No hay reacciones rasposas ni traqueteos. Todo es suave. Acelerando a fondo en las salidas de los semáforos el motor sube con inmediatez hasta las 4.500rpm. Y se queda girando ahí hasta alcanzar, poco más o menos, los 20 km/h. La arrancada es enérgica pero sin brusquedades. Superada esa velocidad, el variador deja que el motor llegue sobre las 6700/7000rpm -cerca del de par máximo- para ir "soltando" desarrollo de forma lineal y progresiva. Ofrece la aceleración que esperas encontrar en un 300.

Es un scooter cómodo, ágil y suave. Agradable para el día a día en la ciudad. Vamos a ver como se comporta llegando a ella.


Viajando hacia la City

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La razón de ser fundamental de los scooters de 300 es su capacidad para llevarte hasta la city de forma rápida y segura por las autovías que tejen su área metropolitana. Un trabajo que a muchos 125 les viene un poco grande.

En ese ambiente, el Satelis acelera de forma desahogada hasta los 110 km/h de marcador. Con esas prestaciones no tendrás demasiados problemas para deshacerte de los coches que te rodean. Superando esa velocidad, el brío de su aceleración disminuye de forma proporcional al incremento de su velocidad. Con el gas a fondo sostenido llegué a ver los 140 km/h en el marcador.

Si hablamos de su estabilidad en línea recta decir que es suficiente. Es sensible al viento lateral, como todo scooter, pero sus movimientos en ningún momento me dieron la menor sensación de inseguridad.

La protección aerodinámica de los hombros es un poco justa. No hubiera estado de más una pantalla un poco más ancha para evitar ciertas turbulencias aerodinámicas. Frontalmente el aire te da en la parte superior del casco. Justo por encima de la visera. En las manos también notas la presencia del aire aunque no llega de forma directa. Los pies quedan bien protegidos. Apenas reciben turbulencias. Las piernas también. El escudo es ancho.

Por curvas este GT se mueve con solvencia. Cambia de dirección sin demasiados problemas aunque si abandonas el ritmo "paseo" por uno más vivo deberás conducir con un poquito de anticipación. No le gustan las sorpresas. Sobre todo en medio de la trazada. El tacto de los frenos es bueno en ambos ejes aunque les falta un poco más de mordiente.


Detalles

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En los detalles y acabados se repite una constante: igual que en los coches. Lo vemos en la posición y el sentido de giro de la llave de contacto que va dispuesta en forma perpendicular a la columna de dirección. También en las formas del cuadro de relojes o en el portón trasero que da acceso al "maletero". Un espacio en el que caben sin problemas dos cascos integrales.

La información disponible en los relojes es completa, visible y ordenada. La pantalla multifunción incluye: reloj horario, cuentakilómetros, total y parcial, temperatura del motor, nivel de combustible, carga de batería, recordatorio de mantenimiento y presión de aceite. A ambos lados se encuentran dos grandes esferas con las agujas del cuentarrevoluciones y el velocímetro. Un cuadro completo y elegante tal y como podrás apreciar en las fotos hechas por nuestro fotógrafo Félix. En las piñas la disposición de la botonera es lógica y cómoda.

Peugeot ha incorporado no pocos espacios de cortesía en los que dejar objetos. En la parte izquierda del frontal encontrarás una guantera, con cierre por llave, en la que han incorporado una toma de corriente de 12 voltios. En el centro del manillar han dispuesto una trampilla practicable bajo la que se esconde un pequeño hueco en el que dejar el tabaco, el mechero o lo que se os ocurra. El espacio es pequeño pero original aunque no lleva cierra con llave. Pero hay más. En la punta del asiento encontramos otra trampilla que Peugeot ha reservado para guardar la funda del asiento. Hablando del asiento, los franceses han tirado la casa por la ventana con un tapizado a dos telas y el anagrama a relieve. Es un asiento de categoría.

Pocos reproches se le pueden hacer a este Satelis en cuanto a terminación excepto la poca consistencia, que no acabado, de algunos plásticos. Hablo de las tapas de las guanteras y de la que da acceso al depósito de gasolina.

En cuanto a la iluminación destaca la disposición de los pilotos traseros, tipo LED, siguiendo la prolongación de las asas del pasajero. En el frontal las luces de posición también son tipo LED. Para las de cruce y carretera han dispuesto potentes lámparas halógenas de 55W. Lámparas que permanecen encendidas durante unos segundos a modo de cortesía después de cerrar el contacto. Lo dicho: Igual que en los coches.

Siguiendo con los detalles, a pesar del piso plano, han montado un gancho tras el frontal para colgar las bolsas de la compra o una mochila. El accionamiento de la pata de cabra es fácil. Subirla al caballete no es especialmente costoso.

Por lo que respecta al motor, Peugeot sigue utilizando la planta motriz Quásar de Piaggio vista en el antiguo 250 pero en versión de 278cc. Un motor que vio la luz allá por el año 2008 en la Vespa 300. Piaggio decidió añadir esos 34cc para bajar de 8.250 a 7500rpm el régimen de giro al que llegaba la potencia máxima. Potencia que, por cierto, ha seguido siendo de 22CV. Una medida que les ha servido para mejorar la respuesta del motor en bajos y medios disminuyendo estridencias.

El consumo, con un recorrido repartido a partes iguales entre carretera de curvas, autopista y ciudad nos ha resultado de 4,22 litros a los cien. Con un depósito de 13,2 litros la autonomía teórica podría sobrepasar los 310 kilómetros. No está nada mal.


Conclusiones

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Es un scooter de reacciones amables. De manejo fácil. Agradable para moverse por la ciudad. Apto para todas las tallas y públicos. Repleto de detalles de lujo y distinción como el retardo de cortesía en apagarse las luces, la apertura automática del portón trasero, los plásticos cromados por todas partes, el acabado del asiento, las asas del pasajero en aluminio bruñido, los LED, etc., etc., etc.

Como buen 300, este Satelis se desenvuelve sin problemas por cualquier autovía de circunvalación. Les ha faltado un poco de ambición con la protección aerodinámica. Una pantalla un poquito más ancha, que no más alta, posiblemente hubiera acabado con las pequeñas turbulencias que recaen sobre los hombros. Tampoco hubiera estado de más un pelo más de potencia en la frenada.

En cualquier caso estamos ante un scooter diferente y original. Un scooter con el que distinguirse del resto. Por precio y prestaciones parece buscar "pelea" con el X-Max que, dejando a un lado a los tigres asiáticos, fue el más vendido en su categoría durante 2012.



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