Por encima del hombro
07/10/2009 - Prueba
Una moto de Supermotard, seamos sinceros, permite ciertas maniobras que si se hacen en la calle o en vías abiertas quedan mal. No deben hacerse. Pero cuando las has probado ves que lo que parece una ‘macarrada peligrosa’, porque así es con otras motos, con una SM solo es una ‘maniobra divertida’. Y si esa moto es, además, una KTM de sus series de SM, entonces hasta parece una cosa normal y habitual. Desde luego, el SM es una disciplina casi exclusivamente europea y los fabricantes más centrados en ella son, por tanto, los del viejo continente, especialmente Husqvarna y KTM. La marca austríaca lleva años haciendo motos específicas para esta especialidad y su catálogo es amplio y constantemente renovado. Por eso, al poco de presentar su nueva Enduro 690 con motor LC4, llegó una nueva 690 SMC, que ha compartido catalogo con la 690 SM y ahora lo hace con la 690 SM-R, una versión evolucionada de aquella 690 SM de dos escapes.
No es esta 690 SMC una versión sobre aquella SM. Ni siquiera comparte chasis con aquella (ni con la actual SM-R), por lo que no puede decirse que sean dos versiones de la misma moto. Aquella, diseñada desde el principio como una SM para todo uso, más pesada aunque algo más potente (no llega a un CV, por lo que no se nota nada sobre la moto), es una moto más fácil, menos exigente en la conducción. Muy divertida, eso sí. La 690 SMC es la versión supermotard de la Enduro 690, comparte chasis con esta y carrocería, igual que el escape por arriba y por atrás. Es más cerrada de dirección que la SM normal y algo más corta entre ejes. Más ligera, también es más alta de asiento, suspensiones y de altura libre al suelo. Esta más cerca de una supermotard de carreras ‘de verdad’ que la SM, por tanto, pierde algo de la polivalencia que aquella tenía.
PVP:
KTM 690 SMC 7.984 €
Texto y Acción: Daniel Navarro "DaniRacing"
Fotos: C. Rodríguez