
Cuando en el mundo de las motos se habla de una superdeportiva, o aún más de una superbike, lo primero que viene a la cabeza es un modelo radical, con semimanillares bajos, con una ergonomía digna de un contorsionista, un motor dificilísimo de dosificar y, en resumidas cuentas, una moto que necesita de mucha experiencia y buena forma física para poder ser disfrutada.
Frente a este estereotipo, Honda ha demostrado con su renovada CBR 1000 RR que no tiene por qué ser así. Tras un rediseño general, con especial énfasis en la estética e imagen, ha logrado una moto “para tontos” en el mejor sentido de la palabra. Sea cual sea tu nivel podrás disfrutar de ella, tanto si te vas a una tranquila excursión por la sierra como si decides correr cualquier campeonato.
Llevando a la práctica esa frase tan famosa del anuncio de Pirelli que decía “la potencia sin control no sirve de nada”, la marca del ala dorada ha desarrollado una moto ganadora… en todos los terrenos.
Texto y Fotos: Lofer Photopress
Ver más fotos
Sumario de Honda CBR 1000RR: Una ganadora sencilla: