Esencia de carreras 02/06/2010 - Reportaje
“A la 1 en punto los pilotos se acomodaron de a tres en el punto de partida en Magherabuoy, y comenzaron los primeros a correr cuesta abajo hacia Portrush. Se trataba de A McIntyre, (Abingdon KD), RB Patterson (348cc OEC), y RM Osbourne (348cc Raleigh), y durante la mayor parte de la próxima hora salieron los treinta y uno en intervalos”. Así relataba la crónica la salida de la primera North West 200 en 1929, que se llama así porque en sus orígenes los pilotos tenían que cubrir una distancia de 200 millas por las carreteras del noroeste de Irlanda. La distancia cambió pero el lugar de celebración sigue siendo el mismo, un circuito triangular de quince kilómetros que enlaza las localidades de Portrush, Portstewart y Coleraine.
A cerca de 200 millas por hora (unos 320 Km./h.) los especialistas en el Road Racing, los mismos que participan en el TT de la Isla de Man, o en el GP del Ulster, celebran carreras de todas las cilindradas, desde 125 c.c. 2 T, a Superbikes, entre farolas, bordillos, bosques y acantilados. Terminan la carrera de una cilindrada, suben al podio mientras un mecánico coloca a pocos metros otra moto en la parrilla de salida, bajan del podio, se suben en la moto y vuelven a pelear por la victoria... Sin duda hay que estar hecho de otra pasta.
Hay una conocida frase referida a las carreras de este estilo en las islas: “Feel the Fear, Taste the Danger, Live the Moment.” Algo así como “Siente el Miedo, Saborea el Peligro, Vive el Momento”, que estos chicos se aplican en su más estricto sentido. Una forma de entender e interpretar este deporte, una esencia de carreras que, efectivamente, solo se puede sentir así en Gran Bretaña.
Texto y Fotos: Mar Loeches / Lofer Photopress