Kymco Grand Dink 300: más por menos

Kymco Grand Dink 300: más, por menos precio

Jose María Marfil

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Cuando todo cambia, menos el nombrever galeríaKymco Grand Dink 300: más por menosFotos: Arnau Puig

Este Grand Dink que hoy probaremos a fondo es un scooter totalmente nuevo. Chasis, motor, estética y, sobre todo, ergonomía son de nueva factura. De su antecesor solo ha quedado el nombre. Fuera de nuestro mercado es conocido como X- Town. Kymco España ha decidido mantener el nombre como tributo al exitoso pasado.

Por el nuevo Grand Dink Kymco pide 3.999 €. Un scooter que tendrá en frente a sus hermanos, el Super Dink y el K-XCT (ambos a 4.699€) y al Honda NSS 300 (4.899 €), al Yamaha X-Max 250 (5.099 €), al Suzuki Burgman 200 (4.199 €) y al SYM Joymax 300i ABS S&S Comfort SYM (4.099 €). La pelea va a ser dura.

Ergonomía

La primera impresión nada más arrancar ha sido positiva. Todo está en su sitio. Ya no tienes la sensación de ir sentado en una silla de parvulitos como en anteriores modelos de la marca. Incluso David Remón, que pasa del 1,80 y asistió a su presentación, se encontró cómodo. Yo también. Kymco se ha esforzado en adaptarlo a las tallas europeas.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

La forma y colocación del manillar es correcta. Los hombros y los brazos quedan en una posición natural y descansada. El asiento, a 800 mm del suelo, es de los más altos de la categoría, aunque las hendiduras en el piso -que reducen el arqueo de las piernas- te ayudan a tocar con los dos pies.

Ciudad

La arrancada es suave y progresiva. Maniobrando a poca velocidad la coordinación entre embrague y variador es buena. Prácticamente no hay traqueteos al abrir y cerrar gas. Es una transmisión afable. Su trato es más que correcto para moverte entre los coches parados.Kymco se ha esforzado en adaptarlo a las tallas europeas

El radio de giro es suficiente aunque no brillante. Es un poco ancha (800 mm). La anchura ideal de un scooter para moverte por el pasillo que dejan los coches parados está entre 740/780, pero la posición del manillar y los retrovisores no complican más las cosas y, si vas con cuidado, el Grand Dink no presenta especiales dificultades para avanzar.

Dispone de avisador acústico de intermitencia. Un buen detalle para el uso urbano. Los retrovisores cumplen.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

La suspensión delantera funciona muy bien. El tarado de sus muelles es confortable y su hidráulico acompaña. De la trasera no podemos decir lo mismo. Circulando con pasajero los pasos por las alcantarillas, los rizados o los cambios de asfalto se vuelven especialmente incómodos.

Subirla al caballete está al alcance de todo el mundo. Los de Kymco se han esforzado con el estudio del brazo de palanca. Muy bien.

Resumiendo, por ciudad su trato es agradable gracias al buen entendimiento entre motor y transmisión. Estaríamos ante un 300 sin impertinencias salvo por lo de la suspensión trasera, sobre todo si vas con acompañante.

Vías rápidas

Moviéndote por vías rápidas, la protección aerodinámica es solo correcta. Pecho, piernas y pies quedan razonablemente protegidos. No así el casco ni las puntas de los hombros. No hubiera estado de más una pantalla de mayores dimensiones. Supongo que eso lo reservarán para un nuevo GT.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

Llaneando a 100/105 km/h, con el motor girando sobre las 6.000/6.300 rpm (su régimen de par máximo), el Grand Dink va como la seda. Llegando a las 7.000 rpm (110/115 km/h) aparecen las vibraciones; fundamentalmente por la zona del asiento y la plataforma. No incomodan, pero me ha sorprendido encontrarlas en un scooter de nuevo cuño.

La transmisión se queda “directa”, con vueltas y velocidad subiendo al unísono, una vez superas las 7.000 rpm. La estirada acaba sobre las 8.000/8.300 rpm con el marcador flirteando con los 130 km/h. Con el K-XCT 300 llegué a ver los 150 km/h y todavía quedaba un poquito de fuelle antes de cortar. Evidentemente, es otro motor para otro planteamiento.

Circulando por vías de circunvalación, las recuperaciones entre 60 y 90 km/h son consistentes. Creo que han ajustado el propulsor para ofrecer lo mejor de sí mismo en esa franja.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

La estabilidad en recta a “alta” velocidad es de primera. No hay problemas de flotación. Sólo en curvas de amplio radio con imperfecciones en el asfalto, el Grand Dink manifiesta síntomas de empezar a menearse. Nada preocupante.

Carretera

Kymco ha trabajado con Kenda, el proveedor de los neumáticos, buscando incrementar la ligereza y la agilidad de la dirección. Ciertamente lo han conseguido. Sobre todo zigzagueando por ciudad. Aunque en carretera, justo después de iniciar el cambio de La frenada es uno de sus mejores atributosdirección, dibujando ya la trazada, la dirección tiende a “caerse” hacia el interior. No hay problemas de adherencia. Al contrario. Es más un asunto de giro inesperado. Cosa de sensaciones. Una vez te adaptas, recuperas la precisión y se acaban las sorpresas. Según Kymco puedes llegar a los 37º grados de inclinación. No te aburrirás.

El ABS está muy bien reglado. Apenas alarga la frenada y actúa cuando debe. El tacto de los frenos, sobre todo el trasero, me ha parecido más franco que en otros scooters de la marca. La frenada es uno de sus mejores atributos. Además, el conjunto horquilla/pipa de dirección presenta una muy buena rigidez en frenadas de “emergencia”.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

En cuanto al motor, abriendo gas entre curvas (de 40 a 60 km/h), la patada está en consonancia con las características de la ciclo. Prevalece el equilibrio.

En parado

Bajo el asiento caben dos cascos integrales. Incluso los de mayor volumen, como el Shoei Neotec de apertura frontal. Otro detalle de calidad es la activación automática de la luz de cortesía en el espacio de carga mediante foto sensor. No me ha gustado el cierre del asiento. Su ajuste es poco preciso. Tampoco que carezca de gancho en el escudo. Aunque no tenga plataforma plana, al gancho siempre le acabas sacando partido. En cualquier caso, el espacio bajo el asiento es espectacular. Sobra sitio para guantes, una botellita de agua, y demás.

Monta LED en el piloto de posición delantero y en el trasero. La óptica (cruce y carretera) corre a cargo de bombillas halógenas.

El cuadro de instrumentos es de generosas dimensiones. Su diseño es agradable y la información, colocada de forma clara, es de fácil lectura. Hecho en falta un mini computador con información sobre consumo promedio, instantáneo, autonomía, etc. No me ha gustado que los botones de accionamiento de la pantalla (ajustes, “reset” y cambio de valores informativos) estén en el cuadro. Mejor tenerlos en las piñas del manillar evitando soltar las manos. En la guantera encontrarás una toma USB.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

El consumo, con un 70% recorrido por ciudad y un 30% por autopista/carretera se ha quedado en 4,8 l/100. Reconozco que no he tenido contemplaciones con el gas y que gran parte los he recorrido con pasajero. Teniendo todo eso en cuenta, el dato me parece Ofrece un buen equilibrio entre precio y prestacionesrazonable. Con un depósito de 13 litros, uno de los más espléndidos de la categoría, la autonomía se acerca a los 270 km. No está nada mal.

Según el concesionario, los períodos de mantenimiento, una vez realizada la importantísima revisión de los 1.000 km, acontecen cada 5.000 km.

Conclusiones

Me ha gustado especialmente su espacio de carga bajo el asiento, su ergonomía y su estética. Se nota el trabajo de Massimo Zaniboni del estudio italiano Arkema. También el comportamiento del moderno ABS de Bosch 9.1.ver galeríaKymco Grand Dink 300: más por menos

Si Kymco buscaba ofrecer un producto con un buen equilibrio entre precio y prestaciones, creo que lo ha conseguido. Huele a súper ventas. De momento ya ha se ha roto el stock.

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