Kymco Grand Dink 125 2017

Kymco Grand Dink 125: La renovación

Jose María Marfil

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Todo para triunfarver galeríaKymco Grand Dink 125 2017Fotos: Félix Romero

Quién no se acuerda del Dink. El primer exitazo de Kymco allá por 1997. Un scooter que, a pesar de su controvertida estética, permitió a Kymco hacerse un hueco en el mercado español gracias a su completo equipamiento y a su contenido precio.

En 2001 le añadieron lo de Grand tras un rediseño en profundidad (estética y motores: 125, 150 y 250) y en 2008 lo adaptaron a la Euro3. Esta vez han hecho un scooter completamente nuevo. Chasis, estética y, sobre todo, ergonomía son de nueva factura. El motor no. Lo vienen montando en el SD y el K-XCT (SK25) aunque recibe algunos ajustes para adaptarlo a la normativa Euro4.

Los rivales de este Grand Dink (3.699 euros) se encuentran en el grupo de los Maxi de 125. Allí está el Honda Forza 125 (4.799 euros), el Kawasaki J125 (3.899 euros) el novedoso SYM Joymax 125i ABS Star&Stop Comfort (3.499 euros), el Suzuki Burgman ABS (4.099 euros) y el Yamaha X-Max Iron ABS (4.849 euros). Aunque en su casa también tiene enemigos. El Super Dink (3.780€) y el Grand Dink “de toda la vida” (2.550€) que seguirá en las tiendas hasta finales de 2016.

Entrando en detallesver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

Podría afirmar sin temor a equivocarme que una de las cualidades más importantes de un scooter es su capacidad de carga. Y en ese apartado el Grand Dink no defrauda. Bajo el asiento caben dos cascos integrales como el práctico Shoei Neotec y el Lazer Monaco, y todavía queda espacio para guantes y otras cosillas. Echo en falta el práctico gancho tras el escudo. Una pena. Aunque no disponga de suelo plano, siempre acabas sacándole partido con las bolsas del súper.

En cuanto a la iluminación, decir que emplea tecnología LED en la luz de posición delantera y en el piloto trasero. La óptica (cruce y carretera) corre a cargo de bombillas halógenas. El detalle “geek” lo encontramos en la activación por foto sensor de la luz de cortesía en el espacio de carga.

El cuadro de instrumentos es de generosas dimensiones. Su diseño es agradable y la información está colocada de forma clara y ordenada. Echo en falta el testigo de la presión del aceite. El 300, con el mismo cuadro de relojes, lo lleva. Tampoco hubiera estado de más un mini computador con información sobre consumo promedio, instantáneo, autonomía, etc. No me ha gustado que los botones de accionamiento de la pantalla (ajustes, reset y cambio de valores informativos) estén en el cuadro. Mejor tenerlos en las piñas del manillar. Evita soltar las manos. En la guantera hay una toma USB.

Ergonomíaver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

Subido en el Grand Dink percibes que todo está en su sitio. Ya no te sientes con las piernas tan encogidas como en el K-XCT o el Super Dink. La forma y colocación de los mandos dejan los brazos en una posición natural y descansada. Kymco se ha esforzado en adaptarlo a las tallas europeas.Kymco se ha esforzado en adaptarlo a las tallas europeas

El asiento está a 800 mm del suelo. Junto con el del X-Max (790 mm) es de los más altos de la categoría. Sin embargo, las hendiduras en el piso y la estrechez de su punta, ayudan a reducir el arqueo de las piernas y eso facilita llegar con los pies al suelo.

Ciudad

La plataforma motriz, como ya hemos indicado, es la conocida SK25. Dispone de cilindro “off-set”, tratamientos de baja fricción, camisa con acabado cerámico, inyección, refrigeración líquida, etc. Lo último de lo último. Este motor, montado en el Super Dink, alcanza los 15 CV a 9.000 rpm. Aquí se queda en 12,9 CV a 8.750 rpm. Siempre según datos oficiales. Kymco explicó durante su presentación que la merma en el rendimiento se debe a la adaptación a la normativa Euro4.ver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

Pesa 183 kg. Son kilos. Pero acelerando está a la altura de las circunstancias. No es un cañón, como el K-XCT, pero la arrancada es suave y progresiva. La coordinación entre embrague y variador maniobrando es buena. Apenas hay traqueteos. Es una transmisión suave. Más que la del K-XCT. O al menos eso me ha parecido. Posiblemente, los reglajes del variador (pistas, muelles y rodillos) sean distintos.

Arrancando gas a fondo, el variador coloca al motor sobre las 6.000rpm, ofreciendo una reacción apta para todos los públicos –pienso en los convalidados del B1-. Superados los 20-25 km/h, si todavía sigues con el gas a fondo, suelta amarras hasta las 7.500 rpm y se mantiene ahí hasta llegar los 80-85 km/h. Superados, el variador se “desbloquea” y tanto vueltas como velocidad, suben a la vez  hasta la zona “roja”.

El radio de giro es suficiente pero no brillante. Es un poco ancha (800 mm) aunque la K-XCT todavía lo es más. En cualquier caso, si vas con cuidado, el Grand Dink serpentea entre los coches parados sin especiales dificultades.

Me ha gustado la colocación de las estriberas del acompañante. Su posición retrasada reduce notablemente el contacto de tus piernas con los pies del ocupante al “remar” en las maniobras. El pasajero disfruta de un buen espacio. Lástima que su espumado no sea un poco más cómodo.ver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

La suspensión delantera es más que correcta. El tarado de sus muelles es confortable y el hidráulico acompaña. No puedo decir lo mismo de la trasera. Sobre todo yendo con pasajero. En esa situación, su capacidad para filtrar las irregularidades del asfalto disminuye sensiblemente convirtiendo al Grand Dink en un scooter un poco incómodo.

Dispone de avisador acústico de intermitencia. Un buen detalle para el uso urbano. Los retrovisores cumplen. A pesar de su peso, subirla al caballete está al alcance de todo el mundo. Apenas requiere esfuerzo. Y eso está muy bien.

Vías rápidas

Llaneando, su velocidad de crucero, con el gas a un tercio de su apertura, se mueve entre los 85 km/h y los 90 km/h (7.500/8.000 rpm). Eso sí, al mínimo repecho debes roscar el gas si no quieres perder velocidad. Se nota la pérdida de par motor respecto al K-XCT.ver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

Las recuperaciones, entre 60 y 80 km/h, son decentes. Eso permite moverse cómodamente entre los coches que nos acompañan por las vías urbanas de circunvalación.

El motor estira bien. Apenas hay vibraciones. Sin prisas, acabas llegando a las 9.500 rpm. En ese punto el marcador anda cerca los 120 km/h. La estabilidad en recta a “alta” velocidad es de primera.

Moviéndote por vías rápidas, la protección aerodinámica es suficiente aunque no brillante. Pecho, piernas y pies quedan razonablemente protegidos. El casco y las puntas de los hombros no. Una pantalla de mayores dimensiones no hubiera estado de más.

Entre curvas

El especial diseño de los neumáticos, desarrollados exprofeso con Kenda, han conseguido su objetivo: incrementar la ligereza de la dirección. En ciudad se nota. Mover el manillar apenas requiere esfuerzo. Además gira fácil. En carretera, esa ligereza, le confiere un comportamiento algo nervioso que se manifiesta con una tendencia a caer hacia el interior al dibujar las curvas. No es un problema de adherencia. Al contrario. Es más un asunto de reacciones. De sensaciones. Una vez te acostumbras no tardas en recuperar gran parte de la precisión.ver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

Los frenos me han gustado. El ABS está muy bien reglado. Apenas alarga la frenada y actúa cuando debe. El tacto de los frenos, sobre todo el trasero, me ha parecido más franco que en otros scooters de la marca. El equipo de frenos, idéntico al del 300, va sobrado.

El gasto

El consumo, con un 70% recorrido por ciudad y un 30% por autopista se ha quedado en 3,71 l/100. Reconozco que no he tenido contemplaciones con el gas. Así que el dato me parece bueno. Con un depósito de 13 litros, uno de los más espléndidos de su categoría, la autonomía estaría cerca de los 350 km. Brillante.El depósito de 13 litros es uno de los más espléndidos de la categoría

Si no ha cambiado, el programa de mantenimiento del motor SK25 contempla la sustitución del aceite del motor, del filtro de aire, del cartucho de filtro de aceite del motor y del aceite de la caja reductora cada 5.000 km. Cada 10.000 km tocará cambiar la bujía, el tamiz del filtro del aceite del motor, el líquido de frenos, el líquido refrigerante y ajustar las válvulas. No se especifica la sustitución de ningún elemento de la transmisión que sí deberá ser revisada según las prescripciones del programa.

Conclusiones

El Grand Dink 125 comparte chasis y carrocería con el 300. Eso sí, pesa diecisiete kilogramos menos. Y se nota. Si sólo piensas moverte por ciudad, verdaderamente, la diferencia de peso lo hace más agradable. Evidentemente, la pegada del gas se resiente. Aunque el 125, so pena de ir “tirando” de revoluciones, se mueve decentemente. No es una tortuga.ver galeríaKymco Grand Dink 125 2017

El precio está por debajo del Super Dink y del K-XCT que disfrutan de mejores acabados y de un motor con mayor rendimiento. No hay partida sin contrapartida.

La estética es actual. No hay problemas con la ergonomía. La capacidad de carga es brillante. El motor, tecnológicamente, está a la última. Y los frenos, con el moderno ABS, también. Además el precio es competitivo.

Creo que dispone de todos los atributos para triunfar en el mercado, aunque eso dependerá, única y exclusivamente, de vosotros.

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