Todo vuelve... 15/11/2011 - Novedad
La Moab Concept ha sido, sin duda, una de las propuestas más originales vistas en Milán. Está inspirada en la Husqvarna H400, una de las motos de motocross más apreciadas a principios de los 70 junto con las “comunistas” CZ y Jawa y porque no decirlo, las españolas Cappra, Pursang y Phantom. Una moto, la H400, que acabó saltando a la fama y nunca mejor dicho, tras aquella impactante portada de la revista Sports Ilustrated de agosto del 71 en la que Steve McQuenn, medio desnudo y a sus mandos salía volando tras afrontar un montículo en medio del desierto.
Por aquel entonces los EEUU eran el mercado más importante para los fabricantes europeos de motos de montaña. Motos con la que el gran público se divertía corriendo y saltando libremente por los amplios e inhóspitos desiertos norteamericanos. De hecho, Moab da nombre a esta concept bike por ser una ciudad enclavada en el evocador desierto de UTA. Un lugar que todavía atrae a un gran número de usuarios off-road y que ha servido como escenario de no pocas películas de culto.
Husqvarna con la Moab está trabajando en el desarrollo de un nuevo concepto: Una moto practica, de uso ciudadano que también pueda moverse sin problemas por caminos de tierra. Además debe ser fácil de conducir y manejar incluso para las moteras. Por eso han dispuesto un manillar alto y ancho, un depósito al que las piernas puedan abrazar con facilidad y un asiento largo para facilitar la libertad de movimientos. Todo con el inconfundible toque vintage que dan las placas porta números, la petaca del escape por arriba o el acabado cromado en los laterales del depósito de gasolina. Un detalle de distinción presente en las Husqvarna de antaño que las hizo inconfundibles.
Para el motor están pensando en un 650cc sobre un bastidor perimetral con suspensión trasera de progresividad variable y ruedas de 17”. Quieren contener la altura. Monta neumáticos mixtos para facilitar su adaptación al uso off-road.
Si prospera, nacerá una nueva categoría. No será una Trail como las que ya conocemos con aptitudes de carretera. Será una moto de Off-Road con cualidades ciudadanas. Algo que los españoles, sin saberlo, ya inventamos a finales de los 70 más por necesidad que por ingenio. En pleno “boom” de la moto de montaña para la industria nacional, no había demasiado donde elegir y muchos optaron por moverse con ellas por la ciudad. Seguro que algunos todavía os acordáis de los semáforos plagados de Montesas H6, Bultacos Fronteras y Ossas Enduro. Todo vuelve.
Texto: José María Marfil