Reflejo de fidelidad 25/11/2011 - Primer contacto
Mucho ha llovido desde entonces y Honda con la Fireblade ha cubierto una dilatada historia de éxitos deportivos así como de ventas. Pero no todo fueron virtudes, porque alguna de su generación sufrió alguna que otra pega motivada por una competencia voraz que les apretó mucho algún que otro año. Pero aún así Honda con su política de crear una super deportiva controlable, siempre ha destacado por generar nobles Fireblade, con alguna puntual excepción como la del 1992 o 2002… Cuando alguna versión se salía de esos cánones, sus mismos clientes se sorprendían, precisamente por esa creencia en la marca en producir la SBK apasionante pero dominable…
La firma del Ala Dorada con esa filosofía de entender la perfecta deportiva de litro, siempre tuvo de común denominador, al ingeniero jefe Fukunaga san, que junto a Tadao Baba responsable directo de la ingeniería y diseño de las Fireblade, fueron los máximos responsables de la saga desde 1992 hasta el 2000. Ese último año Baba se jubiló y aunque se dice que mantienen sus sabios consejos en la actualidad, la magia de este artífice ha estado presente directa o indirectamente en los modelos de 2002 a 2011. En la gama 2000 y 2002 Fukunaga tampoco estuvo, pero se reenganchó en la saga 2004 hasta esta 2011, siendo el responsable de todos los proyectos de la Fireblade excepto los dos comentados.
Honda para demostrarnos que siguen vivos los principios de estos dos ingenieros desde su primera versión, máximo control sobre la potencia, nos llevó hasta las impresionantes instalaciones de Portimao, un circuito muy exigente por sus continuos cambios de rasantes donde se suceden curvas rapidísimas y lentísimas. Allí hay de todo y es por eso que Honda nos metió en él, para demostrar que lo aportado no cae en saco roto, aunque no se llame control de tracción o anti wheelies. Sí, seguramente pensaréis que a estas alturas no es excusa no equiparlo cuando la competencia lo lleva y en algún caso hasta por el mismo precio que esta CBR, pero Honda afinó la exposición del por qué no lo lleva, dejándonos rodar con la moto de pura serie en suspensiones y neumáticos, para después equiparnos con los mejor de Bridgestone de circuito homologado para calle (los R10) para demostrar que el placer del piloto aficionado también se encuentra en las derrapadas controladas…
PVP:
HONDA CBR1000 RR 15.749 €
HONDA CBR1000 RR bicolor 16.018 €
HONDA CBR1000 RR C-ABS 17.199 €
HONDA CBR1000 RR bicolor C-ABS 17.549 €
Texto: David Remón
Desde Portimao (Portugal)