Honda Scoopy SH300i

Jose María Marfil

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Chico para todo

El Scoopy 300 es a los scooters de “rueda grande” lo que el TMaxa los “rueda pequeña”: el Rey de su estirpe. Su potencia (25 CV) -un 40% por en encima del más potente de los 125- y su contenido peso (169 kg), nos da una idea de sus enormes posibilidades.

Piden por él cerca de un millón de las antiguas pesetas. Es dinero para un scooter aunque se vende bien. En 2014 fue el scooter de “alta” cilindrada más vendido por Honda superando, por poco, al Forza 300que costaba 400 euros menos.

Su elevado precio (5.689 euros) posiblemente incluya cierto tributo “aspiracional”, palabro que los de marketing relacionan con el estatus; eso de cómo nos vemos a nosotros mismos y de cómo queremos que nos vean. ver galeríaHonda Scoopy SH300iFotos: María Pujol Pero también os digo que tras una semana de uso, he de reconocer que su interesante y equilibrada combinación entre prestaciones, practicidad, versatilidad y facilidad de uso, hacen de él una herramienta con no poco sentido.

Evolución de la especie

Esta es la tercera evolución del SH300. El primero llegó al mercado en 2006 no sin cierto revuelo. ¡Un Scoopy con motor grande! lo nunca visto. Tras la sorpresa llegó el éxito tardando  muy poco en consolidarse como un scooter de referencia. La segunda evolución apareció en 2010. Reforzaron el chasis, ensancharon el diámetro del eje de la rueda delantera, retocaron la distancia entre ejes –aumentándola-, revisaron los tarados de la suspensión y sustituyeron el neumático trasero diagonal por uno radial para aumentar la rigidez. Lo probamos aquí en su momento. Quedaba un asunto pendiente: la capacidad de carga. Y eso es lo que han resuelto en esta ocasión. El nuevo SH300 ya es capaz de alojar un casco integral bajo el asiento. Han revisado más cosas. Nos las explicó Javi Millán tras asistir a su presentación en Barcelona. Sin volver a entrar en los detalles, haremos un breve repaso de los cambios.

ver galeríaHonda Scoopy SH300i Empezando por la ciclo, decir que el chasis es completamente nuevo, la distancia entre ejes crece 16 mm, el recorrido de los amortiguadores se reduce en 10 mm, el motor lo inclinan hacia abajo un grado y aumenta la distancia que separa el asiento del suelo (de los 785 mm se ha pasado a los 805 mm). El SH 300 es ahora más largo y más alto. Lógica consecuencia al crear un “ambiente” para el casco. En el motor han reducido las fricciones internas (cojinetes, alternador, sistema de lubricación) y redefinido el flujo de gases (árbol de levas, escape, etc.) Honda explica con orgullo que el consumo se ha reducido en casi un 9% y que cumple con la normativa anticontaminación Euro 4. Es la primera Honda que lo consigue.El motor es menos molinillo. Empuja antes y con mayor patada En cuanto al rendimiento, han buscado mejorar la elasticidad. Pierde casi 2 CV (ahora ofrece 25,15 CV). Ha sido el precio a pagar para mantener –casi sin mermas- el valor de par motor máximo (2,6 Kgm)- y conseguir que llegue ¡1.000 rpm antes! Y eso es importante. El motor ahora es menos molinillo. Empuja antes y con mayor patada en la zona de trabajo habitual. Los CV’s perdidos estaban arriba del todo.ver galeríaHonda Scoopy SH300i De los detalles estéticos y de acabado hablaremos después. Así que, sin más preámbulos, vayamos a la prueba.

Ciudad

Al subirte, la primera sensación es de suavidad. Es un scooter confortable. La posición de conducción te sitúa relativamente cerca del manillar. Una postura cómoda, erguida y de control; casi de “ataque”. El tamaño de la plataforma sobre la que descansan los pies ha crecido, ofreciendo total libertad de movimientos.

Sé qué recurro al tópico y lo siento, pero como buena Honda, todo está en su sitio.ver galeríaHonda Scoopy SH300i Entre coches es un auténtico diablillo. No parece un 300. Según los datos oficiales, es incluso 12 mm más estrecho (728 mm) que los ya de por sí estrechos Scoopy 125 y PCX. El asiento está alto. Con mi 1,75 de estatura, si quieres apoyar completamente los pies en el suelo, debes adelantar la posición para aprovechar la parte estrecha del asiento y reducir el arqueo de las piernas. Sentado en el centro no fui capaz de apoyar por completo los pies en el pavimento.

Arrancando, la entrada de par es fácilmente dosificable. Maniobrando a poca velocidad entre los coches parados, apenas hay traqueteos al abrir y cerrar el gas. El conjunto embrague/variador está muy bien resuelto teniendo en cuenta que debe lidiar con el par motor de un 300. Zigzagueando, el brillante giro de manillar -90º de punta a punta- le confiere una maniobrabilidad excepcional. Si abres gas con vehemencia en parado, el SH300 responde de forma directa y contundente. Hay veces que el pegajoso Metzeler Feelfree tiene problemas para aplicar todo el par que le llega. En seco casi no derrapa, pero ojo con hacer el tonto en mojado o sobre asfalto con pintura.ver galeríaHonda Scoopy SH300i

El espacio reservado al pasajero es más que correcto y la posición en la que quedan sus piernas, según mi mujer, que ya es toda una especialista en este apartado, le ha parecido poco forzada. Por cierto, los pies del pasajero apenas molestan al echar el pie a tierra en maniobras de parado o casi. La pata de cabra es de fácil accionamiento. El resalte para accionarla está donde esperas. Extender el caballete central requiere un esfuerzo razonable.Entre coches es un auténtico diablillo. No parece un 300 No me han gustado los retrovisores. Les falta campo de visión. En un scooter, con un uso predominantemente urbano, este elemento es importante. Echo en falta un indicador sonoro de intermitencias. Un chisme útil que ya vengo oyendo en no pocos 125 “low cost”. Resumiendo: Su brillante aceleración, su espléndido ángulo de giro y su estrechez lo convierten en un agradabilísimo scooter para moverte por la ciudad. Un auténtico killer de los semáforos.

Autopistaver galeríaHonda Scoopy SH300i Llaneando por vías rápidas su estabilidad es intachable. Definitivamente, ha desaparecido el flameo de la primera generación. La velocidad de crucero oscila entre los 120/130 km/h. A ese ritmo, con el puño del gas abierto un 1/3 de su recorrido –más o menos-, el ordenador va marcando un consumo de 3,9 l/100. En el depósito caben nueve litros lo que nos daría para 220/230 km. Llaneando a 80 km/h el indicador bajó hasta los 2,3l/100. La protección aerodinámica en pies y piernas es perfecta. Tienes espacio de sobra para resguardarlos del aire. El resto del cuerpo queda expuesto a las inclemencias. Instalarle una pantalla es casi obligado para completarlo como herramienta de transporte. Está en opción. O sea, pagando. Yendo por vías rápidas, no te sentirás indefenso entre los coches. Al contrario. A velocidades medias, entre 80 y 120 km/h, recupera con el brío suficiente como para deshacerte de los coches que tienes al lado.

Carreteraver galeríaHonda Scoopy SH300i Entre curvas, su ciclo proporciona una conducción precisa y elegante. Sólo el caballete central, rascando con el asfalto al inclinar, pondrá límites a tus ganas de diversión. Abriendo gas a la salida de las curvas, entre 40 y 50 km/h, el SH300 responde con alegría. Apenas hay retraso entre la orden dada en el puño y la llegada de par a la rueda. No todos los scooters de media cilindrada pueden presumir de eso. Han hecho un buen trabajo en el variador. Abriendo a fondo entre 60 y 80 km/h responde casi con descaro. A la hora de parar, los frenos están a la altura de las circunstancias. La potencia del freno delantero es más que suficiente y su tacto es progresivo y predecible. El trasero, que también es potente, adolece de falta de tacto y precisión. Honda mantiene la ayuda en la asistencia a la frenada de serie, pero sustituye el sistema CBS (envío automático de potencia de frenado a la rueda delantera con solo presionar el freno trasero) por el ABS.ver galeríaHonda Scoopy SH300i

El sistema antibloqueo es discreto en la rueda anterior. Tarda en “saltar” y, cuando lo hace, los movimientos parasitarios que llegan a la maneta son aceptables. No puedo decir lo mismo del trasero. Entra en acción con cierta precipitación y los pulsos en la maneta me han parecido molestos. En cualquier caso, prefiero el actual ABS al simple CBS de la versión anterior.

Las suspensiones funcionan razonablemente bien. La horquilla delantera es suave al principio pero no pierde la consistencia al final de su recorrido. La trasera es menos refinada. Al hidráulico le cuesta trabajar ante irregularidades que le obliguen a moverse con rapidez. Con todo, no deja de ser razonablemente cómodo. Al menos, tus riñones no le guardarán rencor como sucede en no pocos scooters.Es lo más cerca que vas a estar de llevar una moto yendo sobre en un scooter Por respuesta de motor, frenada y precisión en la conducción, este SH300 permite pasar un rato divertido entre curvas. Los retoques estéticos en la carrocería, redondeando las aristas, han servido para estilizar las líneas. La combinación de plásticos y molduras en el manillar le dan un toque de distinción. El frontal, con la forma de sus nuevas ópticas LED, recuerda al estilismo del Mazinger Z. El piloto trasero también disfruta de luces LED. Aunque el detallazo está en la llave de proximidad que activa el mando de contacto, tipo rueda giratoria. Una forma práctica y sencilla de cerrar el contacto o bloquear la dirección. Mucho mejor que algunos “clausor” multiuso en los que acabas abriendo el asiento cuando lo que querías era levantar la portezuela de la gasolina o al revés.ver galeríaHonda Scoopy SH300i

Echo en falta un reloj de temperatura exterior en el tablero y algo más de espacio en la guantera –que no tiene llave-. Unas manetas regulables, para acercarlas a los que tengan los dedos cortos, no hubieran estado de más. Son detalles que esperas en un vehículo que supera los 5.500 euros.

En cuanto al mantenimiento, si Honda no ha cambiado el programa, el aceite del motor se sustituye cada 6.000 km, el filtro de aceite y la bujía cada 12.000 km y el filtro de aire y la correa de la transmisión cada 18.000 km. Además de las correspondientes inspecciones, aprietes, engrase y limpieza de los diversos componentes. El consumo, con un uso combinado (30% por ciudad, un 40% por autopista –a velocidades legales- y otro 30% por carretera de curvas –sin contemplaciones con el gas-) me ha dado 3,74 l/100. El ordenador marcó 3,7 l/100. El dato de consumo me parece brillante.

Conclusionesver galeríaHonda Scoopy SH300i Si necesitas desplazarte por las vías rápidas metropolitanas para llegar a la ciudad, este SH300 puede ser una interesante solución a tus problemas de movilidad diaria. Por autopistas o autovías, los 125’s se quedan justos. Por ciudad apenas notaras diferencias en cuanto a manejabilidad, algunos 125 pesan casi veinte kilos más, el Kymco Super Dink 300i ABS por ejemplo. Es cierto que ha perdido potencia arriba, pero la gana abajo y eso, en un vehículo de uso ciudadano, me parece un trato más que razonable. Y si decides salir el domingo a pasar un ratillo por la montaña, con esas ruedas “grandes” y esa posición de conducción erguida, es lo más cerca que vas a estar de llevar una moto yendo sobre en un scooter. Y eso es mucho decir. O sea, chico para todo.ver galeríaHonda Scoopy SH300i Honda España, como operación de lanzamiento, incorpora el baúl trasero -35 litros- de serie manteniendo el precio de 5.689€. Lo dijimos al principio: el SH300 es una interesantísima y equilibrada combinación entre prestaciones, practicidad, versatilidad y facilidad de uso. Si su precio queda justificado o no, es un juicio de valor que voy a dejar en vuestras manos. En frente está el Piaggio Beverly 350 IE ABS por 5.999 € (5.499 en oferta).

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