Técnico por un día 02/06/2011 - Reportaje
En el abril de 1917, Alemania atacó 7 barcos con bandera norteamericana. Era la Primera Guerra Mundial y Estados Unidos no quería intervenir en ella, pero no le quedó más remedio que unirse al bando aliado. Aquel año, la mitad de las motos que fabricó Harley Davidson fueron para el ejército. Los caballos fueron suplantados por vehículos de dos ruedas propulsados por motores en V a 45 grados. Entonces el ejército necesitaba saber también como repara y cuidar aquellas motocicletas. Acababa de nacer el Harley Davidson University (HDU).
En 2007 se cumplieron 90 años desde aquel primer curso de formación de la Motor Company. Desde entonces la política de Harley Davidson ha sido la de formar exhaustivamente a los mecánicos de la marca.
A pesar de que ningún concesionario HD es propiedad de la marca, la directiva tiene muy claro que ellos son el puente entre la moto y la plena satisfacción del cliente.
En la Harley Davidson University, se forma desde el mecánico, hasta el propio gerente del concesionario. Una filosofía muy clara, por ello la Motor Company dispone de 19 centros de formación en todo el mundo, desde donde se instruye a todo el personal de 1.380 concesionarios repartidos por todo el globo. Uno de esos centros se encuentra en Barcelona.
Harley Davison nos invitó a pasar un día en las instalaciones del University emplazado en Sant Cugat del Valles, para saber cómo se forma al personal de los concesionarios de España, Portugal y Andorra. Unas instalaciones con 500 m2, gestionadas por la empresa ATP (Automotive Technical Projects).
Los programas de formación se dividen en cuatro áreas: formación técnica (PHD), accesorios (PACE), venta (PROSELL), y gestión (MBA & DOT).
Estos cursos prácticamente son personalizados, por ejemplo, en el momento de trabajar sobre las motos, únicamente hay dos personas en cada una de ellas. A parte, también existe la posibilidad de la instrucción online.
Los técnicos que se forman en el HDU, reciben una especie de pasaporte que les acredita. En él sale reflejado su programa de reconocimiento técnico, que tiene validez internacional. Cada técnico podrá, a lo largo de su vida profesional, ir subiendo escalones, hasta llegar al grado máximo: Master of Technology. Incluso reciben unos parches para coser en la ropa de trabajo, donde se refleja su tipo de graduación como técnico Harley Davidson, una especie de galones, como los militares.
Juan Torrecillas es el formador con más experiencia del centro. Nos contó, que él también recibió una instrucción especifica de 21 días en la Harley Davidson University de Milwaukee.
Manos a la obra

Para entender cómo funcionan estos cursos de formación, nuestros amigos de Harley Davidson España, nos pusieron manos a la obra. En el taller nos esperaban seis motos equipadas con motores Twin Cam 96B, ya preparadas para practicar sobre ellas la diagnosis de averías.
Aparentemente, las Harley Davidson nos pueden parecer motos con tecnología limitada, con motores de características técnicas poco usadas en la actualidad, etc. Sin embargo, cuando empezaron a mostrarnos el utillaje con que se trataban las averías de las motos, la cara de cada uno de los neófitos allí presentes, cambió radicalmente.
A todas las motos se les había provocado una avería de forma simulada, para experimentar lo que se enseña en clase práctica de mecánica electrónica. La verdad es que con la sofisticada tecnología que emplean, es imposible reparar una motocicleta de estas, si no dispones del utillaje especifico.
El instructor de la University saco un ordenador portátil, especialmente diseñado para el taller. A él se le acoplan una serie de utillajes electrónicos de diagnosis (Digital Technician), con los cuales había que descubrir cuál era el problema de aquella Harley.
Fue una experiencia curiosa, ni una gota de grasa en las manos y ni una herida por golpes de herramientas. A través de un grueso manual y el susodicho ordenador, vas descartando posibilidades hasta llegar a la avería en concreto. Claro que la practica fue con averías de corte electrónico y no hubo que echar mano de herramientas más clásicas.
La conclusión de ser mecánico Harley Davidson por un día, es que ni por asomo nos imaginamos la tecnología que hay detrás de cada una de esas míticas y exclusivas motos de petardeo sincope.
Texto: Deme Gómez
Fotos: Harley Davidson