Harley Davidson Softail Slim

Harley Davidson Softail Slim S: Una estrella con historia

Deme Gómez

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Posiblemente la Harley más bonita...ver galeríaHarley Davidson Softail SlimFotos: Jordi Angera

A veces vale la pena repasar un poco la historia para entender mejor el presente. Harley Davidson ha focalizado en la Softail Slim S una porción de su historia. Pero no una porción cualquiera, sino que se trata de un período glorioso que propició el crecimiento y permanencia de la fábrica de motos más famosa del mundo.

Antes de que el detonante de Pearl Harbor explosionase, los Estados Unidos tenían muy claro que su intervención en el la Segunda Guerra Mundial era inevitable. En Inglaterra las principales fábricas de motocicletas habían sido destruidas. Las motos se habían convertido en una pieza indispensable en la Guerra, y Harley Davidson formaba parte de los proveedores del ejército aliado de los Estados Unidos. 

La fábrica americana contrató 500 operarios extras, que unidos a la plantilla oficial, trabajaban en diferentes turnos las 24 horas del día. Harley Davidson desarrolló un modelo especial para el ejército, la WLA, que montaba el experimentado motor WL45 Flathead de válvulas laterales y culatas de aluminio con un nuevo filtro de aire diseñado expresamente para el carburador Linkert. 

Harley-Davidson comenzó a producir la WLA en el año 1940, con la entrada más tarde de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, aumentó significativamente la producción, con más de 90.000 WLA que se fabricaron durante la guerra. También produciría —20.000 unidades—, una variante de la WLA para el ejército canadiense denominada WLC. Además suministraría una cantidad menor para el Reino Unido, Sudáfrica y otros aliados, así como diversos pedidos para la Armada y la Infantería de Marina. A la Unión Soviética se enviaron 30.000 unidades del modelo WSR con disecar, aunque un número considerable de estas unidades WSR acabaron en el fondo del Océano Atlántico.ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

El ejército americano impuso algunas condiciones a Harley Davidson antes de firmar el contrato. En las motos no debería figurar el nombre de la marca —en su lugar había una estrella blanca de cinco puntas en el depósito de gasolina—. El acelerador debería estar en el lado izquierdo para poder disparar el fusil en marcha, saludar y poder manipular documentos. Las ruedas eran de mayor diámetro, un protector para el cárter inferior, doble piloto trasero y el faro delantero situado más bajo. Disponían de un conmutador para reducir la intensidad a luz para evitar ser descubiertos por parte el enemigo.

La producción de la WLA cesó al finalizar la Segunda Guerra Mundial, pero se reanudó durante los años 1949-1952 con motivo de la Guerra de Corea. Más de un soldado regresó a casa con la esperanza de conseguir una Harley-Davidson como las que vio en el campo de batalla, aumentando así la popularidad de estas motos. Esto aseguró que algunas WLA bien conservadas, sobrevivieran en los EE.UU., o en la Europa Occidental. Otro número importante de estas se quedaron en la Unión Soviética, arrinconadas en almacenes o en algunos garajes privados. De esta manera, muchas de estas WLA fueron preservadas durante la Guerra Fría. Rusia y otros países de la antigua Unión Soviética son ahora una rica fuente de Harley Davidson WLA y sus correspondientes recambios.

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Bobber con ADN de guerra

Si comparamos la Softail Slim S con la vieja WLA, veremos que el parecido es sorprendente, y eso que les separan nada más y nada menos que 76 años. Allí fue donde nacieron las bobbers, motos de origen militar adecuadas a la vida civil, a un uso diario pero con memoria y estilo histórico.  

Harley Davidson es la única marca capaz de revivir modelos de antaño, sin la necesidad de crear una línea de motos vintage o clásicas modernas. Ahora ya sabemos cuál es el origen del ADN de la Softail Slim S. 

Salvando las distancias y de paso los diferentes colores de los diferentes gustos, me atrevería a afirmar que estamos ante la Harley Davidson más bonita de la historia. Si en fotografía ya gusta, estar junto a ella, mirarla, acariciarla y disfrutarla en marcha, es todo un privilegio. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

Distinguida por una “S”

La puesta en escena de tres motos Harley Davidson equipadas con el motor más potente jamás fabricado en la factoría de Milwaukee, el que, única y exclusivamente, equipaban las CVO, ofrece ahora la posibilidad de degustar este exquisito manjar, sin tener que atravesar el umbral de las CVO. 

Distinguidas con la sigla S, estas tres motos, la Softail Slim S, la Low Rider S y la Fat Boy S, son las grandes privilegiadas al utilizar el detonante motor Screamin' Eagle Air-cooled Twin Cam 110B, de 1.801cc. La Slim S monta el detonante motor Screamin' Eagle Air-cooled Twin Cam 110B

La Softail Slim S, es posiblemente el modelo más atractivo de estas tres motos que estamos hablando. Se fabrica en dos acabados de pintura distintos, el Olive Gold Denim y el Vivid Black. Tengo la impresión que se van a vender pocas del Vivid Black, en comparación con la versión en verde militar de reminiscencias WLA, “no hay color”.ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

La presencia en parado de la Softail Slim S es bestial. Imposible no fijarse en ella, imposible evitar el pensamiento de “quiero una”. Y todo ello sin aún haberla probado. 

Como os contaba al principio, el origen estético y, por qué no, filosófico de la Slim S está muy claro, lo cual queda reflejado en cada una de las piezas, como han sido tratadas y acabadas. La versión que me tenían preparada Oscar y Jonatan, era inevitablemente la más bonita de las dos, la verde oliva. 

Allí estaba esperándome, mezclada entre una Street Glide, algunas Sportsters y Streets 750, incluso una ya vieja XR1200 de carreras. Pero la Slim S era la más bella de todas, sin ninguna duda. 

Me coloqué el casco y me enfundé los guantes, mientras se calentaba el 110”, que roncaba profundamente y con tal contundencia que el suelo vibraba a mis pies. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

El asiento está súper bajo, a 650 mm del suelo. Las plataformas delatan comodidad, con el manillar amplio pero no muy contorneado. No podía parar de mirar a un lado y otro de la moto, atrás, abajo, delante, por todas partes me parecia atractiva. Su presencia en parado es bestial, imposible no fijarse en ella

La combinación del predominante color negro brillante, con el verde Olive Gold Denim, me parece exquisita. Pero el remate de la recuperada estrella militar de cinco puntas, me encanta. Detrás se dejan entrever las siglas HD en un gris oscuro, y sobre la estrella el nombre completo de Harley Davidson en el típico tipo de letra militar. A mí me sobra la marca, se asemejaría aún más a las WLA sin el nombre completo. 

Manillar tipo Hollywood, coronado por un faro clásico negro brillante, acompañan a la consola tipo Cat Eye con la esfera del velocímetro vintage, que realzan el estilo y la elegancia de una época donde ningún detalle estaba exento de swing. El depósito de combustible, de alguna manera reproduce la forma de una herradura, algo ya habitual en las Softail, y como ocurriese en las motos de los cincuenta y en las radicales Panhead chopper de los setenta. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

Clásica o vintage

El clásico bastidor “hardtail”, con el, más que conocido, sistema de suspensión Softail patentado por Harley Davidson y que da nombre a esta gran saga de motos —hablamos de su historia en la prueba de la Heritage Softail Classic—, aumenta aún más la similitud con las WLA de chasis rígido.

Dos espadas, evidentemente pintadas en negro, soportan el guardabarros trasero, recorriendo la estilizada forma de este. La ausencia de piloto trasero se me hace extraña. Los intermitentes cumplen con todas las funciones, el mismo sistema que se empezó a utilizar en las Sportsters. 

Sobre el depósito, la típica consola que durante tantos años ha prevalecido en muchos modelos de Harley Davidson, le auguramos larga vida. Ya se utilizaba en las mencionadas WLA. Ahí encontramos la generosa esfera del velocímetro y una ventanilla digital con la información habitual que la marca ofrece en este apartado: kilometraje total más dos parciales, autonomía, tacómetro, velocidad seleccionada y reloj horario. Por debajo de la gran esfera negra, tres piezas de plástico negro muy bien camufladas, hacen la función de chivatos de intermitencia, neutral, presión de aceite, etc. Una enorme tuerca de cabeza redonda, asegura el conjunto, y a continuación el mando -cerradura de puesta en marcha-. Seguidamente, una pieza de cuero da continuidad a la consola hasta el final del depósito, en su confluencia con el asiento. En ese punto, un tornillo remata la faena. El asiento tipo silla de montar rebajado, tiene un perfil no muy ergonómico que digamos. En un principio no se nota mucho este aspecto, pero con el paso de los kilómetros, te dan ganas de llevarlo al tapicero para que revise la forma de la espuma interior. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

A los lados de la consola tenemos aparentemente dos tapones del depósito de combustible, pero solo uno tiene esa función. El del lado izquierdo es el marcador del nivel de gasolina, una tradición de la marca de Milwaukee.

La Slim S dispone de acelerador electrónico y control de crucero, que se encuentra en la piña de conmutadores izquierda, muy fácil y accesible. El manillar queda prácticamente limpio, los cables eléctricos pasan por el interior del tubo del manillar hasta el centro, por donde salen y siguen su recorrido correspondiente. Solamente se dejan ver los latiguillos del freno delantero y el embrague hidráulico. La verdad que la moto adquiere un aspecto muy diferente sin todo el cableado a la vista. 

En el lado derecho de la moto encontramos dos elementos que realzan la estética: el depósito de aceite separado y el filtro de aire. Las dos piezas están acabadas en el negro predominante en toda la moto. Son dos elementos muy estéticos, que realzan este lado de la moto. En las tapas de culatas, una placa nos hace recuerda que llevamos entre manos el potente motor Screamin' Eagle Air-cooled Twin Cam 110B, de 1.801cc.ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

La Softail Slim S dispone de una parte ciclo acorde con las características de la moto. Evidentemente el ABS viene de serie, y los discos son flotantes, con pinzas de cuatro pistones Bembo delante y de dos pistones detrás. El diseño es especial para Harley Davidson. 

Más fuerza que el Capitán América

El tiempo pasa y la carretera nos espera. Me subo a la Softail Slim S y no puedo evitar sentirme especial. Es una moto que dice muchas cosas y que lleva implícito un carisma único. Arranco el Screamin' Eagle de 110 pulgadas, cada pulsación del motor es como el golpe de una prensa de estampación de mil toneladas. La entrega de potencia y par de este motor es muy diferente al de 103 pulgadas, en la Slim S notas como empuja con la fuerza de una potente patada. Los otros motores de Harley ofrecen una buena cantidad de par, pero esto es diferente, hay que probarlo para entenderlo. Harley Davidson ha representado con la Softail Slim S una porción de su historia

Las vibraciones son interesantes, diría yo. Se mueve un poco todo pero con estilo, no molestan y son agradables. Las marchas entran con facilidad y sabes en todo momento que velocidad has seleccionado, no solo por el indicador, sino por el tacto del motor. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

Parece que todo está en su sitio. No hay duda, el asiento, el manillar, las plataformas de media luna, todo queda a mano, sin forzar nada. Aunque el asiento parece grande a la vista, cuando te sientas no lo es tanto, solo tienes opción a una posición, no puedes moverte por el para desentumecer los músculos. 

La patada al arrancar es realmente de Capitán América, hay fuerza más que de sobra. Enseguida me planto donde quiero en un “plis”, pero los problemas vienen al negociar la primera rotonda. Las bonitas plataformas se dejan oír al rozar inevitablemente con el asfalto. Es un contrasentido, un motor tan hermosamente enérgico y que no puedas inclinar con tranquilidad. 

La ciudad, los bulevares, las calles pequeñas con terrazas, por ahí sí que provocas miradas con la Slim S. Y es que aunque no seas “Harlista”, aunque las custom no sean las motos que te gustan, esta Slim S despierta pasión. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

Grandes sensaciones

Nos fuimos a hacer fotos junto a uno de los viejos cañones del Castillo de Montjuic de Barcelona. La cantidad de turistas que rondaban dificultó un poco el trabajo, más que nada porque hacían más fotos a la moto que el legendario cañón de hierro colado. Se colocaban junto a ella, como si de una actriz famosa se tratase y "selfie" que te crió. 

Mejor nos vamos a lugares más despejados. La salida de la ciudad se hace un poco incómoda, las carreteras de tantos carriles me obligan a aumentar la velocidad, pero la aerodinámica, como es de suponer, no es de las que te resguarden del viento. Me aferro al manillar ya que el cuerpo tiende a irse hacia taras por la inercia y por la posición, la ergonomía, que como decía antes no es de las más forjadas. El motor empuja como un condenado y detrás va la moto y luego yo. Es difícil describir la sensación real que desprende este bicilíndrico de carrera larga (111.1 mm), y anchos pistones (101.6 mm). La relación de compresión es de 9.2:1, casi nada. 

Por la carretera de curvas que nos conducía al fin de la civilización, me voy animando más de la cuenta. De curva a curva y tiro porque me toca, me siento como la piedra de una catapulta, salgo despedido pero no quiero cortar gas. El disfrute es máximo, a pesar de la poca altura al suelo de las plataformas, en ese momento me da totalmente igual. Inclino el cuerpo hacia el exterior de la moto, como si pilotara un disecar y listos. Hay que aprovechar el Screamin' Eagle Air-cooled Twin Cam 110B, que nombre más largo. La moto pesa 308 kg en seco, lo cual no es ningún problema para el big twin. La frenada no es que sea de las más potentes —dispone de ABS de serie—, pero suficiente si conducimos con cordura, claro. Los discos son ahora flotantes, lo cual se nota en la minimización de la brusquedad de su actuación. Con un depósito recorrimos 160 km, hasta que se vislumbró el chivato de la reserva en el cuadro. ver galeríaHarley Davidson Softail Slim

Harley Davidson menciona en su ficha técnica un consumo de 5,6 litros a los 100 km. Se fabrica en dos colores, el Vivid Black y este fascinante Olive Gold Denim, que en este caso su precio es de 23.050€. Harley Davidson Softail Slim S, una moto guerrera y que dará guerra. ¿Quién no va a querer una?

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