Ducati Hypermotard SP

David Remón Paracuellos

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En Ducati las cosas están cambiando. Y no lo comento por el hecho de que la marca de Borno Panigale pertenezca ahora a uno de los fabricantes de automóviles y vehículos industriales más imponente del mundo como es el Grupo VW. Ya durante la presentación internacional de la actual Multistrada, en la indagación que caracteriza a un periodista, se me ocurrió preguntar al máximo responsable de comunicación de la marca, Francesco Rapissarda, si la entrada de del gigante alemán ya había hecho mella en los presupuestos 2013 y en los futuros proyectos. Me dijo que todavía no, hasta después de la llegada de tres novedades más que estaban a punto de verse, desveladas en Italia con motivo del salón de EICMA: la gama Aniversario de las Monster; Diavel Strada y la gama Hypermotard, donde se incluye nuestra protagonista. A partir de ahora la harina será de otro costal... ¿o ya lo es?

La Hypermotard ha sido una de las mejores sorpresas que ha presentado la marca en años para los usuarios de a pie, aquellos que les supone un gran esfuerzo tener a su amada en el parking; vosotros ya me entendéis. Desde el inicio del proyecto Hypermotard en 2005, la idea de conseguir una Ducati fácil y que sirva para todo no les cuajó tan bien como se plantearon. Sí, servía para todo gracias a una agraciada ergonomía en base a la herencia trail/supermotard en el que se había inspirado. Contaba con buena ligereza por concepto y además era contundente en respuesta con menos de un centenar de caballos por el todo poderoso par motor del clásico corazón surgido de las Monster, un dos válvulas refrigerado por aire que esquivó siempre todo los Testastretta, Testastretta 11° o "Superquadro" de última hornada. Pero la Hypermotard era de la vieja escuela Ducati, con mucho carácter, rudo como su embrague en seco, aunque llegase después el de aceite, de geometrías radicales difíciles de domesticar cuando se buscaban sus prestaciones deportivas en comparación con cualquier hermana de catálogo en forma de Monster con el mismo motor. Hasta que llegó la Hypermotard 796. La "pequeña" era más "grande" que ninguna de sus hermanas mayores, porque su suavidad general, de blando embrague ya en aceite con antirrebote de serie, aun manteniendo ergonomía y variando levemente cotas, hacía fácil lo que en sus hermanas mayores era complicado. Su carácter dulce consiguió lo que buscaba aquel proyecto inicial: poderío controlable para cualquiera con alto índice de polivalencia, o sea, la Ducati cómoda para cada día para divertirse y callejear.

Pero amigos y amigas, la nueva Hypermotard de hoy es lo mejor de todas aquellas juntas, sin heredar el nerviosismo y rudeza de la de litro, ni el exceso de planteamiento utilitario de la pequeña, que de excitante lo era poco... La nueva Hypermotard ha acertado en todo y en el caso de nuestra SP, todavía se enfatiza más la afirmación de que ninguna Ducati en su versión más extrema haya cubierto tan bien el papel de deportiva y utilitaria a la vez. Si quieres guerra la tienes, si quieres un dulce corderito también está.
Además para más interés del lector, Ducati está en la interesante campaña de "verano bonificado" realizando descuentos en la gama Hypermotard e Hyperstrada de hasta 1.634 euros, que en la SP se queda en 13.807€ hasta finales de septiembre. Sin duda un ajuste que la deja en mejor posición ante su competencia, que no es mucha pero que la tiene.


PVP:
DUCATI Hypermotard SP 15.190 €

Con la colaboración de Pere Segura

Una moto fácil

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Es la clásica moto que convence a los neófitos a motor parado, la moto que encandila a tu pareja porque además de bonita se ve inofensiva, eso siempre que no la pongas en marcha, porque ronca que da miedo... Seducirá y después del beneplácito, el que la conduzca se encontrará prendado a su nueva concepción... La maniobrabilidad por estrechez y contenido peso, que no por ángulo de giro, o las suspensiones bien logradas, hacen que los recados por ciudad sean casi paseo de scooter, eso sí, a partir del metro ochenta de altura... En definitiva, una Ducati sorprendente en muchas cosas, sobre todo en funcionamiento...

Eso es lo que siempre me ha gustado de los muchos modelos que uno ha probado en tantos años. Las motos fáciles son a priori las más divertidas y en definitiva las que más se amortizan, porque no dan pereza de coger. Si además como la Hypermotard aporta virtudes dinámicas sobresalientes para el día a día, no es de extrañar que sus futuros propietarios les hagan más kilómetros de lo habitual. Además para la alegría de estos como las revisiones son cada quince mil kilómetros o cada año, poco tendremos que ir a ver al mecánico: creo que será más por cambio de gomas.

Una de las cosas que me asustan más de las motos de tremendo rendimiento deportivo, es que para uso cotidiano no funcionan demasiado bien. Después de haber rodado en la presentación de la Hypermotard con la SP en el Circuito de Ascari, en Ronda, tal y como estaban las condiciones de difíciles, me bajé de ella realmente positivo. Con la pista mojada, el intenso frío y yo con un virus intestinal que mantuvo en fiebre a unos estables cuarenta grados, aquella moto me hizo hasta sonreír bajo el casco. Pero llegaba el turno de la realidad, el día a día, los consumos y autonomía, el rodar entre coches y por carreteras bacheadas, no sólo por fina pista de velocidad. Tenía claro que con el apellido SP, Evo, S o R, sobre una Ducati las cosas son tan apasionantes y serias como radicales. Pero eso sólo hasta hoy.

Sé que en las presentaciones los de Ducati nos ponen las motos a punto de suspensiones con las posibilidades de reglajes que aporta la moto de serie, pero la verdad sobre las motos de la presentación no encontré nada fuera de lo normal. La SP es sin duda la mejor Hypermotard de la saga actual, incluyendo a la Hyperstrada, porque dejando de lado el tema de su elevada altura del asiento mantiene las cualidades polivalentes de sus hermanas, incluyendo confort, pero aumentando sus prestaciones a nivel ciclo, concretamente en suspensiones y frenos...

Las diferencias con su hermana Hypermotard son varias, pero no muchas más de las que puede parecer, porque una Hypermotard también se puede equipar con muchas de las cosas que aporta esta de serie. Para empezar la diferencia óptica principal es su color, puesto que sólo se puede optar por esta versión cromática de tres colores. La siguiente es que las suspensiones son diferentes, multigraduables en ambos trenes con Öhlins detrás y Marzocchi delante. Los programas de motor también son tres, pero existe la más extrema sólo para ella denominada Race compartida con el Wet y Sport y que las otras Hypermotard e Hyperstrada no tienen. En esa programación el ABS de serie se desconecta del tren trasero para poder derrapar y además el sistema permite hacer invertidos hasta el punto crítico evitando el vuelco, lo que se denomina antipicado... Más detalles los encontraremos en sus llantas de aluminio de tres brazos inspiradas en la Panigale que son forjadas o el hecho de que en su carrocería las partes en carbono se extiende en el guardabarros delantero, tapas de las correas del motor sin llegar al pequeño difusor de la rueda trasera anclado en el robusto basculante monobrazo de aluminio; ese habrá que pagarlo incomprensiblemente como extra.
Los frenos son idénticos con latiguillos metálicos como en las Hyperstrada e Hypermotard, pero aquí la bomba es radial, también de Brembo...

Con esencia

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La Hypermotard de esta nueva generación creo que no dejará indiferente a nadie, ni tan sólo a nuestro invitado Pere que tuvo una versión SP de la anterior serie. Amablemente aceptó a acompañarnos y darnos su referencias en un modelo con el que incluso estuvo rodando en circuito además del uso habitual por la calle.

Mirando la moto de cerca ya aprecias que siguiendo el estilo de la antecesora poco o en nada se parece a aquella. Por suerte ahora cumple mucho mejor en todos sus papeles y seas a no piloto experto, la moto siempre cumple en todos los campos independientemente de tu nivel. Consigue que disfrutes en cualquier medio. Pero de cerca y en el día a día también se aprecian cosas que en la misma presentación es difícil de valorar. Dejarme que os hable de su excesiva altura de asiento, que es el principal hándicap de esta versión. Y es que aunque tengas presupuesto, si eres de los que quieres sí o sí la SP y no haces un mínimo de 1'80m, la SP te irá grande. Circulando entre coches o maniobrando sobre aceras te pone en apuros porque llegas de puntillas. Pero si además en los inicios de la marcha con el motor acelerado durante el proceso de estárter automático, desembragas decidido, te puede llevar al suelo por desequilibrarte... Y es que aunque es blando y cómodo de accionar es impreciso en el momento del desembrague por lo que la falta de progresividad hace que arranques de golpe y con el manillar girado maniobrando te llevas algún susto. Sí es cierto y siendo justos que cuando lo sabes, te acostumbras y te previenes para que no surja ningún problema...

Aporta el tan nombrado "Ride By wire", o sea, acelerador electrónico. El tacto es muy suave y preciso, pero en este caso el poco gas muerto que han dejado de juego, consigue que en algunas reducciones rápidas existan tirones, pero nada problemático, más bien engorroso...

Esta sin duda es una de las mejores y más divertidas motos que he probado en mucho tiempo y la Ducati más equilibrada para todo, pero eso es sobre la valoración de marcha, algo que a moto parada los detalles le han restado sobre la media general. Un ejemplo es el asiento, de bonito diseño y acabado pero mal solucionado en su ajuste a la moto, por ser complicado de colocar y por tener sólo un ajuste por pestaña en la zona sobre el depósito y el cierre de anclaje por llave que trabaja en la parte posterior sobre el subchasis: sus movimientos laterales son acusados. Otro detalle es el tapón de combustible. Es muy bonito en diseño, hecho en aluminio, pero no es de bisagra y nunca sabes qué hacer con él, con el riesgo que conlleva que se te caiga con la llave puesta en él... Pero también hay detalles mejor conseguidos, como es el hecho de los retrovisores. Quizás la originalidad de las anteriores Hypermotard no está, pero no servían para circular entre coches. Estos tienen un campo de visión que sin llegar a ser estelar, en combinación con un motor que no vibra, se ven con calidad. Ahora los paramanos ya no cargan con los retrovisores, pero se les ha ido la mano con equiparlos con bombillas de incandescencia en vez de los LED anteriores: ¿cosa de la contención de presupuestos?

Otro ritmo

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Recuerdo a pesar de mis condiciones y las de la pista, que en la presentación me lo pasé de cine con ella. Sí que es verdad que me dio la sensación de que pocas posibilidades de movilidad hay en ella dado que la posición de conducción además de haberse adelantado para mejorar la estabilidad, no da margen de opción al conductor: o te sientes bien a la primera de cambio o no te convencerá. La moto es cómoda en ergonomía, como no podía ser en la nueva Hypermotard, pero sí que es verdad como ya me demostró a nivel deportivo en pista, que su "mono posición" no deja que te muevas con soltura sobre ella. Pero por carretera como la cosa va de otro palo, no es necesario decir que todavía me ha convencido más que en pista.

Cuando te subes a la "Hyper SP" junto a la sensación de que andas sobre el caballo de Troya viene el de la percepción general que es cómoda en posición. El asiento también, pero es duro para realizar muchos kilómetros seguidos. Los estribos son cómodos, engomados en el caso del conductor y pasajero, pero si fueras del rollo "single", te he de anunciar que no podrás extraer los soportes de los estribos del pasajero porque soportan el bien solucionado escape...

Los relojes son minimalistas y pecan de unos dígitos más bien pequeños, pero por carretera se pueden consultar bien gracias a la facilidad de su manejo. Los tres canales de información de controlan por botonería independiente, de manera que es fácil no liarse y llegar rápido a lo que buscas. Una vez en marcha con el botón de arranque controlas los tres tipos de programas de conducción, y ya con dos pulsadores exclusivos de la piña izquierda vas con cada uno a la información del totalizador y los dos parciales, uno de ellos ligado a las medias de velocidad y consumo, así como al tiempo de viaje y consumo instantáneo. El otro de da información de la hora, temperatura motor y de la del ambiente...
Esta Ducati opta por luces de posición por una ristra de LED que no hacen la función de "Day Light", pero que se ven mucho si pones la posición de parking sobre el contacto o si mantienes conectada la moto pero sin arrancarla. Aporta "warning" pero son un poco lentos porque es a base de accionar la intermitencia izquierda durante varios segundos pulsada...

La moto es alta y el acceso al caballete lateral no es fácil por su situación. Cuando lo plegamos damos al arranque y aparece lo mejor de este modelo: el motor. Los 821cc son una delicia en sonido y te hacen sentir el placer de una Ducati pero sin apenas vibraciones. El gas de suave y de corto recorrido, pero bastará para que pongas el modo de conducción que busques, para sentirte aún más cómodo. Nosotros empezamos por ciudad, porque sin darte cuenta esta moto ya no es coto para apasionados sólo de las sensaciones, al revés, abre el espectro para aquellos que quieran una Ducati deportiva pero de ancho manillar que además les sirva para ir a comprar el pan o recoger a su chica... Nuestro modo Wet de 75 CV convence por lo suave que empuja, con un carácter tan dulce que hasta aburre, pero es para eso, para que el control de tracción de 8 posiciones quede al modo más sensible, allí donde los pasos de cebra y alcantarillas nos hacen pasar malas pasadas. El ABS igual, se queda en el programa más sensible...

Visto lo visto

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La versión SP no deja de ser una Hypermotard 2013 pero con diferente look, de menos peso por el carbono y sus llantas especiales, con un comportamiento más extremo gracias a la superior calidad de las suspensiones. Pero en rendimiento mecánico, incluyendo desarrollos de la caja de cambio y el final, es el mismo, y en consecuencia en consumos y mantenimiento. Sólo sus pegajosos Pirelli Diablo Supercorsa marcan la diferencia de coste respecto a los de sus hermanas, así como en agarre y en duración...

Si en conducción urbana su altura se convierte en ventaja a la hora de pasar entre coches porque todos los retrovisores pasan por debajo de su manillar, en el caso de la carretera su altura resulta también ventajosa. Ya durante su presentación en circuito a tumba abierta aprecié que los estribos rara vez rozaban y con ella en la carretera más divertida que conozcas y dentro de los límites de seguridad que hay que tener, esta moto no roza nunca. Es muy adictiva para rodar en las carreteras más reviradas que se crucen por tu camino, estén como estén de asfalto, porque esa es otra de las grandes cualidades de esta moto; las suspensiones. Sí que es verdad que están más retenidas que en sus hermanas, pero en esta SP se ha trabajado a consciencia para que todos esos milímetros de recorrido extra que tiene se aprovechen. Se ha realizado un buen trabajo en el tarado de las suspensiones, trabajando sobre muelles de contenida dureza para ser una deportiva Ducati pero muy bien puesta a punto de hidráulicos, reteniendo las inercias y recuperando rápidamente a la posición original. Evidentemente los calibrados son totalmente graduales y el tren trasro que sería reprochable por no aportar bieletas, se comporta muy bien. Sí que es verdad que sólo se sienten en falta con extra de carga o rodando al límite en situaciones puntuales, donde esa progresividad transmite menos meneos por parte del tren trasero. Pero sigo diciendo que es un gran acierto. La anterior Hypermotard las llevaba y no funcionaba ni la mitad de bien, además de que ahora por perderlas el depósito de combustible es bastante más grande consiguiendo una autonomía en ruta muy digna para este tipo de moto.

Precisamente si hablamos de hacer kilómetros esa virtud de ser una tragamillas por autonomía, queda restada por la protección aerodinámica y dureza del asiento. Con ella se llega sin problemas a los 300 kilómetros con la reserva consumida si vamos a ritmo sosegado en Sport o Race, marcando una media de unos 5 litros de "tranqui" y algo más de seis sin cortarme en nada...

¡Música maestro!

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Hacía tiempo que no me sentía tan crio... Con la "Multi SP" el bramido que emana el escape me transportó a mi época de los '80 en la que el sonido era importante para un chaval de 18 y más cuando ibas montado sobre una pequeña dos tiempos y te pasaban las "gordas" con un 4 en 1. En la SP no rebosan caballos de esos que impresionan a la gente por la misma cifra en sí, al contrario, parecen modestos, pero cuando los oyes bramar en aceleraciones al vacío, te vuelves loco... Tiene un sonido muy deportivo, muy Ducati pero sin sonar a "lata", como los amantes de las japonesas en más de una ocasión han definido. Quizás hoy sea el motor que más me ha seducido de la firma, porque transmite la filosofía de la marca pero sin tener que aceptar condicionantes que entiendo que muchos de los venidos sobre finas pluricilíndricas japonesas no estuvieran preparados para aceptar.

Es de carrera larga por lo que tiene bajos y medios. Es un motor lleno pero sin molestos traqueteos que a partir de las 2.500rpm responde con viveza. Es por ello que rodar por vías lentas agrada y no te cuesta nada salir a hacer recados, al contrario, cualquier excusa es buena para irse. Sin duda es un arma de seducción para aquellos que les guste el diseño de la marca y filosofía, pero que la hayan esquivado por miedo a un motor excesivamente tosco.

Pero dejémonos seducir por sus cualidades que realmente embriagan. Rodamos por carretera y hasta por vías rápidas para ver donde estásu límite o por lo menos hasta donde lo podrías poner tú. Qué duda cabe que la Hypermotard SP lo tiene todo para ser el arma ideal para curvear e incluso rodar por carreteras nacionales, pero por vías rápidas no es la moto ideal. Fuera de que aporta para manos, la protección aerodinámica es de trail monocilíndrica, es decir que tienes aire a partir del pecho hacia arriba. Es de aquellas motos que te exigen un buen casco porque lo amortizarás, eso sí, durante estos días de calor irás bien ventilado... La estabilidad a alta velocidad es intachable pero aguantarás hasta la barrera de los 140 km/h. La estabilidad a más velocidad es intachable pero también es directamente proporcional a la tortura que someterás a tus cervicales por esa falta de protección y excesiva posición erguida.

Donde tiene miga la SP es en curvas ya sean lentas o rápidas donde esta moto no deja de sorprenderte; motos de este caballaje son más fáciles y seguras de disfrutar. Su paquete de seguridad que combina ABS con control de tracción de serie, hace que frenes con contundencia sin ese miedo a bloquear, sucediendo lo mismo al abrir gas, que si ya es predecible en reacciones por su excelente parte ciclo, con el control de tracción hace aún más fácil esta operación, sobre todo en carreteras en mal estado.

Los cambios de trayectoria son rápidos y ahora con más potencia que antes y un desarrollo más bien corto, no existe duda en el buen hacer del tren delantero. En un tramo de carretera que existe de Beceite a Cretes en la provincia de Teruel, me puso de manifiesto las grandes diferencias con su predecesora. Allí los cambios de rasantes, con curvas ciegas peraltadas y contra peraltadas así como su excelente estado, dejó claro que si no aporta amortiguador de dirección es porque no lo necesita. Todo es predecible y además tremendamente rápida y segura, algo que te rompe los esquemas cuando has probado la anterior versión. En una moto de este tamaño, el peso suspendido como son las llantas que en este caso son forjada, se nota y mucho, consiguiendo que con su alto centro de gravedad pero bien compactado, la velocidad de los cambios de apoyo sean realmente rápidos, pero son un plus de estabilidad que no da una Supermotard de circuito.

El tacto de toda la moto en sí es de calidad, puesto que hay que tener en cuenta que aporta lo mejor de cada casa. Al puño del gas hay que habituarse al corto recorrido, así como a su preciso y duro cambio de marchas sello de la casa o incluso a su potente equipo de frenos delantero de también corto recorrido. Pero en definitiva son características de una Ducati deportiva que en esta Hypermotard SP la acredita como la mejor deportiva para "mortales", aquellos que no andan en moto siempre y que la quieren para disfrute y sin complicaciones. Aunque la verdad, después de haberla probado y escuchar la opinión de nuestro invitado que tenéis más adelante, es tan adictiva para los "pro" como para los aficionados que quieren hacer un cambio de estilo e introducirse en una de las marcas que siempre emanan romanticismo por sus cuatro costados.



Opinión del invitado: por Pere Segura

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Lo conocí sobre una Sport Classic de Ducati. Rodaba con ella en circuitos ratoneros a una velocidad que sorprendía y lo curioso de todo es que en su parking tenía una 999R. Es un hombre que se mueve siempre en moto, así que optó por una Hypermotard SP hace unos años para tener una moto para todo, pero vio que no era tan polivalente como esperaba. Aprovechando que teníamos a esta nueva SP quisimos saber su opinión...

-"Lo mejor de la nueva Hypermotard SP es el motor. Está mucho más lleno a cualquier régimen y es más progresivo respecto a la que tuve. Es más suave y agradable porque no es tan nervioso. Creo que es la consolidación del concepto Hypermotard.
La posición a su manillar es muy diferente. En esta te sientes muy encima de la dirección, con el manillar muy cerca del cuerpo. Estás muy obligado a ir en esta posición pero te haces y te acostumbras sin problema.
La altura del asiento no es problema una vez en marcha, pero lo que no me agrada es que las cifras de los relojes sean tan pequeñas. No me ha gustado demasiado la calidad de los conmutadores o la posición de la pata de cabra, pero menos que el soporte de los estribos no dejen libertad de movimiento a mi talón del pie izquierdo.
La estabilidad no tiene nada que ver. Es mucho más estable y divertida, pudiendo rodar más rápido con más tranquilidad. Al gas electrónico no me acostumbré en el rato que la estuve probando, porque es demasiado sensible..."-

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