BMW R nineT Scrambler: tendencia en alza

BMW R nineT Scrambler: siguiendo tendencias

Deme Gómez

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El fenómeno Scramblerver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaFotos: Félix Romero

Hubo una época, en que las motos eran simplemente motos, sin atributos extras, sin especificaciones especificas para uno u otro uso. Las motos estaban hechas para hacer cualquier cosa con ellas, sin posibilidad de pensar en otra moto más adecuada; todas las motos servían. 
La denominación de origen Scrambler es difícil de atribuir a una marca concreta. Básicamente, este fenómeno nació en las factorías de motos del Reino Unido, como consecuencia de la demanda del mercado Norteamericano. Las polvorientas carreras de motos del desierto de California, generó una transformación en las motos que allí participaban. 
Las motos inglesas tenían una muy buena acogida entre los pilotos americanos de los cincuenta y sesenta. Desde 1951, las monocilíndricas de 4 tiempos como las Matchless, AJS o BSA, cortaban el bacalao de las grandes llanuras desérticas californianas.
Era un terreno difícil y hostil de por sí, y si a ello le añadimos la enorme cantidad de pilotos que participaban en estas carreras, la conducción de estas motos se complicaba enormemente a medida que transcurrían las vueltas, problema que también afectaba a las pruebas "point to point". De esta manera, la propia naturaleza de estas grandes carreras, obligó a técnicos y pilotos a buscar más velocidad, potencia y manejabilidad. Las 500cc monocilíndricas inglesas necesitaban un relevo.Posición cómoda, conducción lógica y prestaciones consecuentes
En 1956, Bud Ekins, el piloto más rápido del desierto del Sur de California, se hizo con la nueva Triumph TR6 que acababa de salir al mercado. Ekins supo ver en aquella Triumph bicilíndrica de 650cc, la moto que todos estaban buscando. A partir de entonces, todo cambió. Con la TR6 Ekins ganó en cuatro ocasiones la Big Bear Run. En la edición de 1959, con una ventaja de 22 minutos sobre el segundo clasificado. Ekins demostró a los demás pilotos que, en una carrera de 153 millas, la bicilíndrica no sólo era más rápida, sino que era mucho más fiable. De los 852 participantes que tomaron la salida, sólo acabaron 200.ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaPor cierto, Bud Ekins fue quien saltó la valla de alambre de espino en la película La Gran Evasión (The Great Scape), doblando a Steve McQueen sobre una TR6, camuflada de moto alemana de la segunda guerra mundial. 
Sólo hay que observar un poco la TR6, de líneas limpias, motor bicilíndrico en paralelo y escapes elevados, para entender por qué esta Triumph se convirtió en la moto más popular y más vendida de la Costa Oeste en la década de los cincuenta.  
Acababa de nacer el fenómeno Scrambler.
A partir de entonces, la mayoría de fabricantes de motos empezaron a crear modelos basados en una estética desértica, con escapes elevados por el lado izquierdo de la moto, manillar alto y neumáticos con dibujo gordo: Triumph TR6C Trophy y Street Scrambler (1969), BSA Firebird Scrambler 650 (1968/71), Norton Comando S750 (1968/71), Ducati Scrambler (250cc-1962, 350cc-1967, 450cc-1969), Honda Scrambler 350/450 (1968), etc. Estos son los ejemplos más representativos del fenómeno Scrambler de los sesenta. 

Sesenta y tres años de antigüedadver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alza

Aunque cueste creerlo, la BMW R nineT Scrambler, en realidad nació hace 63 años. Aquella BMW 594cc R67/2 de 1953, ya llevaba los escapes elevados en su versión montuna, como la nueva Scrambler alemana de hoy. 
BMW no ha querido dejar escapar esta porción de pastel, recién salido del horno. El fenómeno Scrambler da para mucho, más de lo que imaginamos. La aventura con estilo o el estilo aventurero, pero urbano a la vez, es objeto de deseo comercial para las marcas de motos. BMW está ampliando poco a poco su sección más estilosa y hipster, a partir de la espectacular y preciosa NineT, la familia Heritage —así es como la denominan en BMW—, la R NineT Scrambler viene a complementar una moto que se ha consolidad en poco tiempo y que ha sido aceptada con muchas ganas en un espació motorista, donde el estilo y el gusto por lo retro se afianza cada vez más. ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alza
La estética de esta nueva versión de la R NineT es sin duda, cautivadora y convincente. El hecho es que mientras la fotografiábamos, fueron varias las personas que se acercaron a preguntar e interesarse por la moto. Está claro que es una R NineT, pero con el asiento minimalista, los escapes situados en la parte alta de la moto arropados por las piernas, que le confiere una estética y un estilo que la distingue claramente de cualquier otro modelo de la marca.

Una de las versiones de la R nineTver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alza

La idea de BMW con la nueva gama R nineT de 2017, brindará 5 versiones diferentes, es ofrecer en alguna de ellas modelos muy básicos para que sean los propios clientes quienes creen su propia moto a base de personalizarla con componentes específicos. De todas maneras y como ya pudimos ver en su presentación internacional, tal y como está ya es una moto impactante. 
Las diferencias respecto a la R NineT, son muchas, aunque a primera vista no lo parezca. La más importante está claro que se encuentra en el susodicho doble escape elevado y la horquilla delantera, en este caso telescópica convencional con barras de 43 mm de diámetro y un recorrido de 125 mm, protegidas con guardapolvos de fuelle de goma, como las motos de antes. También el depósito de gasolina (17l., 3,5l de reserva), sigue las lineas de la NineT, pero en esta ocasión es de plancha de acero, en lugar de aluminio. Pero si deseas el de aluminio está de forma opcional, con o sin las soldaduras pulidas, por algo más de 1.000€ más.

Los bonitos Akrapovic se encuentran elevados en la parte final de la moto, ya que el recorrido de los colectores pasa por debajo del motor, lo cual no es muy ético, si pensamos en el porque se llamaban Scrambler las motos de los sesenta. Precisamente tenían los escapes elevados para alejarlos de debajo del motor, y así evitar los golpes de las piedras de los caminos de la polvorienta California.

Las llantas de la Scrambler son de aleación de aluminio de cinco palos, opcionales de radios y con neumáticos de tacos, donde entonces pierden la virtud de ser sin cámara. El asiento es otro elemento claramente diferenciador, ahora imitando a la piel pero en color marrón claro de costuras impecables, de formas minimalistas y muy estilizadas, con un resultado estético-funcional totalmente exitoso. Es mucho más cómodo de lo que uno puede imaginarse al verlo. Sus medidas son más contenidas, dejando menos espacio para el copiloto, pero suficiente para que no pueda negarse a subir. 
El guardabarros delantero también es minimalista, en concordancia con las lineas estéticas de todo el conjunto. El resultado de esta combinación está a la vista, una Scrambler que BMW ha sabido llevar al lugar deseado.ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaSiguiendo con los detalles estéticos exclusivos de esta moto, podemos ver como las palancas de embrague y freno delantero están acabadas en un anodizado color negro exquisito. Los conmutadores de ambos puños, son del todo minimalistas, con los botones justos y necesarios para gestionar los gestionable. Izquierda: luces, intermitentes, warning, menú, y bocina. Derecha: puños calefactables, puesta en marcha y stop. La Scrambler dispone de puños calefactables (con dos posiciones de temperatura), botón de puesta en marcha y stop.
En toda la moto vemos que la escala de grises es amplia y variada. Diferentes acabados mezclan grises distintos: depósito, tobera de entrada aire filtro, tapa culatas o escapes. Cuestión de gustos, pero yo no mezclaría tantos grises distintos. 
El faro delantero es de inspiración retro, esférico con una ligera hendidura en la parte superior, que le da un toque estilístico interesante. Está sujeto directamente a la tija inferior de la dirección. A esta misma pieza se anexiona el amortiguador de dirección, en este caso no regulable. En realidad no hace falta. El acabado de las tijas de dirección que sujetan las barras de la horquilla, es inmejorable, ni un asomo de rebaba sobrante de aluminio por ningún lado.ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaLa instrumentación de la NineT Scrambler es tan minimalista, que casi no me lo podía creer de una moto de la marca alemana. Un simple reloj esférico gestiona en su interior la precaria información. Ni tan siquiera hay cuentarrevoluciones, posiblemente por que en realidad no hace falta para nada. Nos hemos acostumbrado a tenerlo siempre hay delante que se ha convertido en algo imprescindible, pero que en realidad no lo es. La información de la que disponemos es un velocímetro analógico, que llega a hasta los 240 km/h. ¿Por qué? No se, cosas de la mercadotecnia. El otro día alquilé una furgoneta de 9 plazas, y en el velocímetro también se podía leer la cifra de 240 km/h. No lo entiendo, ni lo entenderé nunca, si la velocidad máxima de las carreteras es 120 km/h...
En el interior de la esfera del velocímetro, una ventana digital nos aporta la información restante, como los kilómetros totales, dos parciales y la hora. 
La Scrambler de BMW representa un paso adelante, pero con la mirada puesta atrás. 

Cuando cae el solver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alza

El sol ya se ha escondido, la luz es tardía, la carretera está llena de hojas rojizas caídas de los arboles, es el otoño. En esta época del año, el campo, el bosque, las montañas, cobran un color melancólico y a la vez llamativo y vivaz. 
La Scrambler retumba entre los árboles del bosque, cual avioneta deportiva en pleno vuelo rasante. El sonido que emiten los dos colectores alzados, tiene una cierta similitud con el del motor de una avioneta. De hecho el origen del mítico bicilíndrico boxer, está en los motores de aviación de épocas pasadas, cuando BMW fabricaba motores de aviación.
La Scrambler me acompaña con serenidad, dándome tranquilidad y confianza, como pocas motos lo hacen. Sobre esta bicilíndrica te sientes seguro, incluso me atrevería a decir que protegido, te abraza con sus formas, con su estilo, con su carácter.
El rendimiento en línea recta queda más que demostrado, sobre todo gracias a la entusiasta respuesta de los bajos y medios del motor.
La sensación de velocidad, en la Scrambler se ve acentuada por su posición de conducción erguida, dictada por el manillar una sola pieza, que es ligeramente más alto que el de la R nineT. Los hombros van a remolque del viento, ya antes de alcanzar los 140 km/h. Los cruceros de la Scrambler son buenos, a velocidades típicas, que se alcanzan sin esfuerzo. 
Es tranquilizador conducirla por ciudad, gracias al ancho manillar que combinada perfectamente con una dirección generosa. 
El peso es razonablemente ligero con sus 220 kg en orden de marcha, con una altura de asiento de 820 mm, suficientemente bajo como para permitir que la mayoría de usuarios puedan poner los pies en el suelo.
El comportamiento del chasis es menos deportivo que el de la Roadster, aunque a pesar de la denominación Scrambler, no ha sido diseñado para un uso en serio fuera de carretera. Su nueva estructura de acero tubular tiene una geometría de dirección más relajada: 28,5º frente a los 25,5º de lanzamiento, con 110mm frente a los 102 mm de avance, todo respecto a la R nineT. Las suspensiones en ambas ruedas son más confortables (aunque menos que las R 1200 GS). La Scrambler dispone de una rueda delantera con llanta de 19 pulgadas, mientras que en la nineT es de 17. ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaUna combinación que permite una conducción que inspira confianza además de una buena calidad de marcha y excepcional agilidad. 
El paso por curva es genial, te inspira una gran confianza, permitiendo dibujar la trazada perfecta en cada viraje. Pocas motos desprenden esa sensación tan placentera de deslizarte por las curvas. Me recuerda viejos tiempos, cuando corría carreras de esquí, las trazadas de un slalom gigante al deslizar de puerta a puerta por el interior de las bañeras que se formaban en la nieve. Solo había lugar para una trazada, la perfecta, como con la BMW Scrambler.
La parte ciclo es casi perfecta, acompañada por un motor que “está ahí”, como dicen los pilotos de carreras, empujando con vigorosidad y bajos suficientes. Quizás le falte un poco de carácter dado que es un 1200 cc, pero no creo que a sus futuros clientes les importe demasiado, no es su estilo, creo. Son cosas de la restrictiva ley de contaminación Euro4...
Nuestra Scrambler produce una gran sensación de relajación y comodidad, pero con la suficiente manejabilidad para sortear las esquinas más angulosas con precisión. Y todo ello sin perder un ápice de divertimento, aunque el camino sea muy sinuoso. Todo ello con la ayuda de una distancia al suelo generosa (820 mm) y del respetable agarre de los Metzeler Tourance. ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaTambién tenemos un montón de potencia en la frenada, aunque los cuatro pistones de Brembo en las pinzas delanteras, requieren un apretón ligeramente más firme sobre la leva que en el caso de la NineT.Sencillez, diseño, versatilidad, facilidad, confianza y nobleza de conducción
El basculante es un monobrazo de fundición de aluminio, con sistema Paralever BMW Motorrad, asistido por un monoamortiguador regulable en la precarga del muelle por llave de gancho y regulable también en la extensión de hidráúlico.
La electrónica de la Scrambler de BMW es básica, pero el sistema de control de tracción ASC puede ser una opción, como los puños calefactables, que ayudan a hacer de la Scrambler una moto respetable y más práctica. El ABS, evidentemente está presente en la Scrambler, haciendola aún más noble y fiable en su conducción. 
Al igual que la nineT, incorpora un subchasis trasero desmontable para poder personalizarla a gusto del consumidor. Se puede convertir en una moto con más capacidad todoterreno a base de incorporar accesorios como protector para el faro, placa de protección del motor o las mencionadas llantas de radios.
La R nineT Scrambler se puede adquirir por 13.700 €, 2.100 € menos que la R nineT que cuesta 15.800 €, ahora más cerca del precio de sus rivales como Ducati y Triumph. 
El nombre de Scrambler puede carecer de originalidad, pero es una elegante y agradable “levantapolvo” que demuestra que todavía queda mucho por venir en la familia bóxer de BMW.ver galeríaBMW R nineT Scrambler: tendencia en alzaBMW Scrambler, una moto que me ha sorprendido, digamos que es la versión rebelde de la R nineT, pero que por su sencillez, diseño, versatilidad, facilidad de conducción y sobre todo la confianza que transmite en conducción rápida, por ciudad o en cualquier circunstancia, es una moto muy recomendable. Su diseño diferente, moderno y retro al mismo tiempo, es  cautivador.

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